domingo, 29 de diciembre de 2019

Aceptar que soy un fraude, que cualquier tipo de imagen o de identidad es basura inútil que entorpece mi felicidad, es una ardua y difícil tarea. 

Me suelo sorprender a mí misma comparándome con la imagen de lo que debería ser. Me frustro y me deprimo descubriendo una vez tras otra que no soy lo que espero, ni lo que esperaba. Me canso de decirme a mí misma que eso no es lo importante, que el presente se escapa mientras me entretengo en fijarme en las esperanzas, que el futuro nunca llega y el mañana no se atrapa.

Parece que queda una parte de mí que desea echar a correr, buscar otro presente mediante el abandono de éste, ¡como si hubiera varios presentes o existiera otra cosa que ESTO! Y la observación se vuelve una lucha, una carrera por huir y evitar sentarse. Y esto es precisamente lo que necesito, parar, descansar, sentir y nutrirme a mí misma de la sabiduría del Ser, del Silencio, de la Quietud y la Calma. 

Las batallas más cruentas son las internas. El Ego hace cualquier cosa por sobrevivir mientras no se da cuenta de que desde el inicio no tiene nada que hacer ante la Divina Presencia del Ser Eterno.

viernes, 20 de diciembre de 2019

Loca


Me llamaron loca, por elegir mi nombre y gritarlo en voz alta. Por soñarme despierta y vivir mi esperanza.

Me llamaron loca, por poner palabras a lo que siente mi corazón, por expresar los anhelos de mi alma y compartir el dolor de mis heridas.

Me llamaron loca, por amar sin razón, soñar sin fronteras y caminar guiada por el impulso interior.

Me llamaron loca, por pedir respeto, mirar con inocencia y confiar en un mundo mejor.

Me llamaron loca, por mostrarme como soy, por ser sincera, por confiar en la bondad de los desconocidos...

Me llamaron loca, y ahí estoy, navegando entre los puertos de la cordura y el desvarío,  meciéndome en el mar infinito de la Vida entre tormentas de la mente acariciada por la suave brisa de los sueños y, de vez en cuando, azotada por las crueles tormentas de pesadillas de lo peor que podría pasar. A pesar de todo me mantengo, con determinación me sostengo en mi brújula y a ella me encomiendo. Después de todo, no me ha ido tan mal...

miércoles, 27 de noviembre de 2019

Cumpleaños en la cueva

Este año celebro mi cumpleaños en mi cueva. Amparada por la Luna Nueva, me sumerjo en la oscuridad del vacío en el sendero hacia las profundidades. Me dirijo sin dilación inexorablemente hacia el corazón de la noche insustancial. Voy sintiendo, paso a paso, desvanecerse el camino bajo mis pies. El pasado y las ilusiones de un futuro parecen ahora fantasías lejanas e inalcanzables, tan ajenos a mí como perfectos desconocidos...

En la negrura de un paisaje sin forma, sin textura, ni olor... sólo diferentes tonalidades de negro y oscuridad. Intuyo un camino que se extiende hacia adelante, de grutas inexploradas, antiguas, primitivas y a la vez que están siendo creadas en este instante. 

Me refugio en mi interior, buscando el Amor, la compañía y la Presencia. Me necesito más que nunca, siento que estoy abandonada, olvidada, con la tarea por hacer, agotada, triste. Tengo la sensación de que no hay nada por delante, ni expectativas, ni ilusiones, ni planes... no tengo ni idea de hacia dónde... todo lo que deseaba realizar caducó o se descartó de mi vida y ya no hay más, mi mente se para y se vacía.  Tan sólo me queda avanzar hacia la cueva de la Luna Nueva, fundirme en la oscuridad silenciosa del olvido y descansar.

Veo que estoy sola, que depende de mí. Que ya nada importa salvo mantenerme en el centro del Ser, observando los movimientos, abasteciendo en la necesidad,  transformando lo que debe ser cambiado y cultivando el Amor que Mora por naturaleza en el corazón.

Feliz cumpleaños en el seno de la Anciana. Cambio, transformación y renacimiento. Duro es nacer y respirar por primera vez, pero la oportunidad de tener una nueva vida es un regalo Divino por el que merece la pena morir.

viernes, 22 de noviembre de 2019

El silencio, la espera, el cambio

Sentirse sola, abandonada, sin lugar al que ir ni nadie con quién hablar. Sufrir en silencio el dolor de no saber nada, de necesitar cambiar las cosas y no ver cómo. Sentir el latido de un cambio que se gesta y puja por salir, con la incertidumbre de qué será, cómo, cuándo. 

Sentir que algo grande se muere y se va, y no poderlo explicar. No hay palabras, ni modo alguno de poderlo transmitir...

Sólo silencio, el de una tumba. El aire espeso y viciado de un nicho o un sepulcro en el que el tiempo quedó atrapado y se paró. Flotando, las partículas bailan suspendidas iluminándose centelleantes recogiendo los residuos de la luz que un día animó estos restos. Ya nada queda de lo que fui, ni recuerdos, ni quién me recuerde. Todo se lo llevó el viento en un suspiro al anochecer, llevándome con la marea oscura al centro del vientre de la madre sin vela, sin remos, ni medios para orientarme. Y morí en la incertidumbre, la desorientación y el desespero de coger una mano, del calor de un abrazo, de la dulzura de la comprensión, de la ternura de los ojos del Amor. Tragada por la marea negra de la aflicción, engullida por el vacío, sumida en la Nada Eterna, sin oxígeno, sin escapatoria, hasta la profunda rendición. 

Y resuena en mi Ser un voz olvidada: Rendición profunda y total, soltar todo hasta olvidar la propia cara. La única forma de salir es el abandono, trascender los límites que contienen y convertirse en el autoabarcado, ilimitado, inatrapable, inalcanzable. Es imposible escapar del Sí mismo.

miércoles, 20 de noviembre de 2019

El Camino

Me rompo en pedazos, me quiebro y duele.
Sentir como llega algo que se ha deseado y, un segundo antes de empezar a consumarlo, saber que esa no es la forma. Darse cuenta de que la forma es importante, cada paso cuenta, para no perder el rumbo ni la esencia.

Perderse en soledad en la confusión, el desasosiego del no tener apoyo ni referencia, en el no saber y no encontrar cosa alguna que sostenga salvo el deber de hacer lo que se ha venido a hacer. ¿Pero quién determina eso? ¿Cómo saber qué hay que hacer y cómo hay que hacerlo en el momento adecuado?

He aprendido a no olvidar el impulso interno, a no abandonar la voz de mi Ser que hoy grita herida en silencio que no la escuché. Quise brillar e integrarme aceptando normas e imposiciones y, sin embargo, el espíritu no tiene límite ni recipiente que lo contenga, para que esté vivo debe ser libre de brotar y surgir a su antojo, espontáneo y fluido. La fuente derramándose sin mesura impregnándolo todo y llenándolo de vida.

Y me duele, porque pudiendo ser libre fui incapaz de recordar la importancia de permanecer fiel a mi camino. Y me sentí extraña, ajena a lo que hacía, vacía de sentimiento, aislada de mí y de los demás, pura carcasa de lágrimas de plata meneándose y flotando en el vacío insustancial, sola, sin apoyo, desorientada.

Me perdí y hoy me vuelvo a encontrar, mientras retiro los trocitos de carcasa. Quizá es ahora el momento de deshacerme de ella, de desterrarla y disolverla y salir al mundo, sin esconderme más.

Cuando todo se volvió oscuro y no encontraba la respuesta, la llamada del Sendero avivó el fuego de mi corazón. El calor de la Madre y el amparo del Padre alimentaron el Amor en mi Ser y hoy me alzo con confianza hacia un nuevo amanecer.

miércoles, 13 de noviembre de 2019

Un adiós


Hay días que me pregunto si exististe de verdad, si todo lo vivido fue una ilusión o realidad. Aún todavía hay preguntas sin contestar...

Y de repente desapareciste. Saliste de mi vida desvaneciéndote, como un sueño vívido al abrir los ojos.

De pronto ya no estabas, se borró tu rastro y cualquier atisbo de tu existencia. Ya no queda nada que me ligue a ti, ni nada que me traiga tu recuerdo.

Eres una vaga ilusión, una sutil sensación de algo que fue y que ya no volverá. La alegría del corazón diluyéndose en la niebla del velo de la memoria entre lo perecedero y lo eterno. Rayo de esperanza que pasó de largo rozando mi Ser, acariciando mi Alma, estremeciéndome hasta lo más profundo. 

Navegarás en la inmensidad, más  allá del tiempo, hasta fundirte y disolverte, allí dónde emanan todas las cosas. Todo estará bien, y ya no tendré que sufrir, ni desesperarme, ni dudar. Seré feliz y todo estará en su lugar. Nueva vida, renovación y libertad.

Adiós dulce ilusión, Esperanza de Vida, rayo de Amor. Que ya no pesen las cargas de lo imposible, que podamos abrir las alas y volar, que el Amor reine por siempre y podamos descansar.

miércoles, 16 de octubre de 2019

Mundo interno


Soñando con un mundo mágico suspendido en el tiempo, apartado de lo mundano, dónde reinan la paz y la armonía y los seres respiran puro Amor.

La Luna llena gobierna el cielo estrellado y baña la Tierra de luz de plata. El mundo entero resplandece y el corazón de todos se abre ante tanta ternura y delicadeza. 

Las aguas son cristal líquido transparente, que en ocasiones se tornan espejo del Alma de quién las mira buscando y preguntando lo que su corazón anhela.

La sabia lechuza canta entonces, entonando una canción que resuena en el interior, en la antigua cueva de los secretos dónde se congeló la emoción, el deseo, la pasión y la alegría de vivir. Es el lugar dónde aguarda el tesoro que debemos descubrir.

El desespero por encontrar aquello que nos complementa, podría llevarnos hasta la misma locura en la realidad cotidiana que nos atormenta. Pero en mi mundo se convierte en la fuerza y valentía para mirar de frente a las aguas puras y sinceras.

Y ahí estás, frente a mí, en la etérea pantalla cristalina. Presencia radiante, cercana y distante a la vez. Quisiera alcanzarte con la punta de mis dedos, si lo intento te siento desvanecer... y mi deseo es que la fina capa que nos separa desaparezca para poder volverte a tener.

Alegría de mi corazón, sé que un día nos volveremos a encontrar. Y la noche ya no será tan oscura y los días no serán tan fríos. Mi Alma estará serena y completa y nunca más sentiré ese vacío. 

viernes, 11 de octubre de 2019

Nostalgia

Es el nombre que lleva el Baladi que me ha enseñado una importante lección. 
Durante tiempo, escuchaba esta canción soñando con que algún día sería capaz de bailarla. Me imaginaba en un escenario, entrando de formas diferentes, con un vestido cada vez, me preguntaba ¿con velo o sin? ¿Y si hago doble? ¿Y con las alas de Isis? Pero no me decidía. 

Empecé a probar algunos pasos, a dejar surgir los movimientos... pero siempre acababa dando vueltas, girando y girando. Tenía la sensación de que lo único que podía hacer era girar...

Decidí sentir la música, dejar surgir la emoción y dejarme llevar por el sentimiento... pero cada vez que abría mi corazón brotaban las lágrimas y no podía dejar de llorar. Así que no podía bailar... me sentía extraña bailando y llorando a la vez.

Persistí, probé todas las combinaciones que se me ocurrieron. Y nunca encontré la forma perfecta...

Y un día que tuve que hacer una exhibición en público, me dije a mí misma "esta canción es para este momento". Y la improvisé...

Estuve serena y emocionada. Me sentía alegre, gozosa. No hice una gran coreografía, ni fui la mejor bailarina, no sucedió ningún tipo de cosa extraña o paranormal que me hiciera triunfar, pero durante todo lo que duró la pieza fui la mujer más feliz sintiéndome parte del fluir creativo de la vida, expresándome tal cual simplemente siendo lo que soy, estando donde debía estar en el momento justo, aprovechando las oportunidades únicas que ofrece el Universo.

Sentí que la nostalgia está ahí, que no viene por nada ni por nadie, que soy yo la que se sintoniza con ella... al igual que la felicidad.

lunes, 29 de julio de 2019

Suspiros de Despedida

Observando la creación y el fluir de la vida, inmersa y conmovida mirando a su consorte la Señora suspira...

Déjame recordarte así. Salvaje, libre, inalcanzable y cercano como el aire. Suspiro divino que me estremece al pasar suave y liviano, trayendo el aroma de pasiones y anhelos ocultos y desconocidos, despertando el deseo de experimentarme viva y creativa.

Déjame recordarte así. Susurro radiante matutino que da la bienvenida a un nuevo día provocando una sonrisa en mi corazón y la danza alegre de mi alma enamorada, y hace florecer y fructificar mi Ser en la Tierra.

Déjame recordarte así. Abrazo cálido que me envuelve suave y hasta lo más profundo, que al llegar la medianoche me corona Reina y me acompaña a través de los mundos oníricos y de la Magia donde vivimos y somos Uno en el Hogar Eterno.

Déjame recordarte así. Éxtasis de locura y apasionado vigor, puro fuego de Amor que llegó a mi vida como una Bendición y se desvaneció en un Sacrificio de Amor con la Promesa de un día regresar.




viernes, 21 de junio de 2019

El Destino

Creemos que podemos controlarlo todo. Desde pequeñ@s nos meten en la cabeza que tenemos que saber cómo va a ser nuestra vida por anticipado, para luchar porque así sea y conseguir ser felices.

Nos vamos inflando la cabeza con imágenes y deseos de lo que nos gustaría vivir. Nos empeñamos en buscar un ideal al que aferrarnos para que de sentido a nuestra vida y esa seguridad que tanto anhelamos... y luego la vida se parte de risa, nos demuestra una y otra vez nuestro error.

Va pasando el tiempo y no tenemos nada de lo que deseamos. No somos felices con lo que hemos conseguido porque ni de lejos se parece a lo que habíamos proyectado. La frustración crece cada día que pasa y vamos viendo el sinsentido de vivir deseando algo que no va a ser mientras chocamos una y otra vez con una realidad que construimos de forma inconsciente porque nuestra energía está en el anhelo.

L@s que nos cansamos de vivir así nos damos cuenta del absurdo de proyectar, desear y esperar. Todo eso es demasiado cansado y nos ha llevado demasiadas veces al fracaso, al dolor y al sufrimiento. 

Tod@s tenemos un tiempo para cada cosa, la cuestión es verlo y aprovecharlo. Debemos meditar bien cada paso que damos, adónde nos lleva y de qué nos aleja, si vale la pena y si tendremos el coraje para asumir las consecuencias. 

Hacer una vida consciente no es fácil, pero conlleva una libertad que sobrepasa a la esclavitud del estado de sueño y deseo contínuo.

La soledad que se puede llegar a sentir resuena en el silencio del corazón de quién busca una vida mejor, pero cuando por fin llega...

La voluntad personal no tiene ningún poder de cambio ni transformación de la realidad, no puede luchar contra el destino. Es necesario apelar a la Voluntad Superior, a aquéllo que nos moviliza hacia la felicidad verdadera, para que nuestros actos y deseos sean biendirigidos y se puedan dar los cambios necesarios para realizar lo que anhelamos al margen del comportamiento egoico.

Con suerte, encontraremos alguna o algunas personas que irrumpan en nuestra vida de tal forma que cambie nuestra perspectiva y se abran nuestros ojos. Lo mejor es no negarlo ni resistirse a ello. Quizá sea el momento de abrirse y aceptar lo que viene tal como viene. 

Debemos pues confiar en la sabiduría de la vida, ella sabe desarrollarse por sí misma, y hacer uso de nuestra capacidad de atención y observación para no perdernos ningún detalle, incluido la oportunidad de realizar nuestros sueños.




jueves, 6 de junio de 2019

La confidencia

Estamos tan falt@s de ser escuchad@s, de tener un espacio para expresar y compartir lo que vivimos y lo que somos en realidad... Y muchas veces no lo hacemos porque sentimos que no nos van a entender, o que a los demás no les va a importar lo que tengamos que decir, o por miedo a ser juzgad@s, o porque nos sabe mal hacer que alguien nos dedique un tiempo de su vida...

Es triste, nos cruzamos y hablamos con muchas personas cada día, pero en realidad son tod@s desconocid@s. La barrera del miedo, de la vergüenza, de la culpa, del enfado, del resentimiento... nos aísla y mantiene en nuestra burbuja. Vemos pasar la vida desde ahí y en realidad nos morimos de ganas por salir, que nos vean, nos escuchen, nos toquen, nos abracen...

Nos hemos olvidado de la importancia de la confidencia. El virus del cotilleo y el cuchicheo, la crítica destructiva y la envidia han contaminado las relaciones, y eso hace que dudemos a la hora de abrirnos y mostrarnos.

El ser humano es como es, todos tenemos virtudes y defectos, hacemos pipi y caca (si nuestro estado es saludable), cometemos errores también, y todo esto nos hace tremendamente únic@s e irrepetibles. Es una aventura muy enriquecedora conocer y dejarse conocer, aprender a amarse a un@ mism@ a través de la diversidad de lo que nos rodea.

Recuperemos la confidencia, el arte de escuchar sin juicios y sin la necesidad de prodigar la vida, los secretos y los dolores de los demás.

Abre el corazón y permite que el corazón del mundo se abra a ti. Verás que no has amado nunca antes así. 

miércoles, 5 de junio de 2019

La tristeza

Cuando la vida ha sido triste y ha estado llena de situaciones muy dolorosas y sufrimiento, hay tres opciones.

1. Quedarse atrapad@ y aferrad@, hundid@ en la miseria, arrastrad@ y devastad@ por un pasado del que se es víctima.

2. Luchar y resistirse a aceptar lo que pasó y reprimir todas las emociones, pensamientos, deseos, etc. que se generaron y se quedaron enquistados... disimular, haciendo como si todo estuviera bien, ocupando y llenando la vida para no sentir...

3. Dejarse arrastrar hacia la oscuridad y la profundidad de la tristeza y todo lo que esté ahí por expresar, para trascenderlo y realizar que aquéllo que más anhelamos en la vida lo llevamos puesto.

Somos el kit de supervivencia perfecto para vivir la vida que está a nuestro cargo, el problema es que nos cuesta darnos cuenta de ello. Si lo hacemos, veremos que la felicidad no es algo que se encuentra, es algo que se experimenta si nos lo permitimos (porque ya está en nosotr@s, viene de serie en cada una de las criaturas y seres de la existencia).

💖🌈🦋

🙏🏻

viernes, 31 de mayo de 2019

Nostalgia... de los momentos de confidencia y largas conversaciones que comienzan cuando el mundo se va a dormir.


Me encanta ese momento del día, cuando ya está todo hecho y es hora de dormir. Todos se van a la cama y se entregan al sueño. Mientrastanto, la calma y la serenidad se apoderan de todo y la energía del ambiente empieza a enlentecerse y a suavizarse, casi podría parecer que el tiempo sucede más pesado y despacio.


En la compañía adecuada, cuando hay buena sintonía, se puede apreciar que en el silencio y la oscuridad de la noche ya no hace falta seguir manteniendo la máscara que se suele llevar a lo largo del día y sale la verdadera alma de cada uno. Es el momento mágico en el que se abren los corazones de par en par y podemos conocernos a flor de piel, hablar de lo que es para nosotr@s verdaderamente importante y expresar nuestros desvaríos y filosofías varias sin mantener las formas. 


Nostalgia de compartir sensaciones, pensamientos, reflexiones... bajo la tenue luz encendida en la noche, entre susurros, en pijama, com el pelo relajadamente despeinado, riendo silenciosamente o compartiendo lágrimas, soñando despierta, descubriendo nuevas facetas...


Momentos íntimos de compartir que expanden mi corazón por la fortuna de que alguien me cuente sus secretos, alegrías, amoríos y pesares y me permita asomarme más allá de las fachadas y de las apariencias que no dejan que se vea cómo es realmente con el ajetreo diario. Y también de abrirme y dejar ver y sentir la cara oculta y misteriosa que aguarda ser descubierta y escuchada sin exigencias ni prejuicios.


Probablemente esas personas no leerán esto que escribo aquí, pero me siento muy agradecida por esa confianza y por la oportunidad de poder descubrir la belleza particular de esas almas.


¡Por muchos momentos más de apertura, confianza y respeto!


💖🌈🦋

domingo, 28 de abril de 2019

Crisis por presión

Sentir que la vida aprieta, que por todos los flancos hay presión. Preguntas que surgen de la mente y se clavan en el corazón. Incertidumbre por navegar en el mar de lo incierto hacia no se sabe dónde, ni si es ahora el momento de elegir o conviene primero llegar a algún puerto.

Aguantar las lágrimas hasta no poder más y explotar en la locura del desvarío inestable de una realidad maleable, inatrapable y aparentemente eterna, en la soledad y la impotencia del Alma.

No saber si en el interior es de noche o es de día, si llueve o brilla el sol en el corazón, si las sensaciones son propias, adquiridas o generadas. Vivir en el torbellino arrollador de la paranoia lamentando la posibilidad de cometer errores irreparables, pues el tiempo que es perdido no vuelve y la vida es algo demasiado precioso como para dejarla pasar.

Perder el sentido de todo, los agarres, las esperanzas. Ver el rostro crudo de la existencia que exige tramo a tramo una elección, cada vez que se elige también se descarta. Contemplar infinitos puntos de vista, posibilidades, opiniones... y ver que todo está equivocado, es incompleto y diminuto.

Sentir el corsé de la vida apretando hasta casi no poder respirar, contener el aliento hasta dejar de pensar. Sentir la fría caricia de la muerte al pasar para recordar lo efímero de los instantes, la fragilidad del momento y lo importante de alcanzar los verdaderos sueños.

Nada tiene sentido si no es porque al final está la felicidad, el gozo de Ser y realizar la plenitud.


viernes, 12 de abril de 2019

21 años de Renacida

Va bien recordar la fragilidad de la vida, que se nos da la oportunidad de hacer algo bueno con ella y que cada momento cuenta y es importante.

Va bien tener presente el cambio, que todo está en constante movimiento y nunca es igual aunque nos parezca que es lineal. Navegamos en el mar de la incertidumbre de no saber cuándo la vida dará un giro, cuándo desaparecerán cosas o personas de nuestra vida o cuándo vendrán, cuándo encontraremos las respuestas, cuándo alcanzaremos nuestros sueños, y si hay algo mejor para nosotros que aún no sabemos.

Ahí está la salsita, la gracia y la maestría de aprender a convivir con los enigmas y misterios, confiando en que todo está bien como está y que la vida nos da lo que necesitamos cadaun@ de nosotr@s en cada instante, lo veamos o no.

Aprender en los brazos de la Muerte es una aventura dulce y devastadora a la vez, marca de por vida. Su profundidad y capacidad de cambio promueven el Amor a lo auténtico y a prescindir de lo banal. Se convierte en el motor del autodescubrimiento y en el propósito de Ser. Ser Uno con la muerte para vivir eternamente.

💜 Gracias a la Vida por esta oportunidad 💜 

lunes, 18 de marzo de 2019

Reflexiones de cansancio

Debí rendirme hace tiempo. Dejar que las ilusiones se desvanecieran por sí mismas, que las esperanzas se diluyeran en el tiempo como las lágrimas bajo la lluvia. Debí abandonar los sueños de cuentos de hadas, los deseos de vivir en un mundo rosa de romanticismo, ternura y pasión. Debí soltar cualquier atisbo de ilusión e impresión de que un día todo sería bonito y a mi manera.
¿Y por qué? Pues porque eso me ha hecho vivir sufriendo. Pasar el tiempo esperando algo que nunca será. Sentir la vida escurriéndose mientras descarto y juzgo si las cosas son o no como deben ser. Ver a los demás sin saber si me aman de verdad o es sólo lo que yo quiero ver.

viernes, 22 de febrero de 2019

El Tesoro de la Completitud

Estoy cansada, harta, desgastada. De tanto esfuerzo y presión interna, no he conseguido más que hastiarme de la vida, de la gente y de mí misma. Necesito retirarme, perderme un tiempo y dejarme olvidada, que el dolor se disperse y ya no se acuerde más de mí. 

Quiero dejar de buscar ser aceptada, amada y/o reconocida. Quiero ser simplemente yo en cada momento sin preocuparme por si eso hará que me quede sola o si permitirá que pueda contar con alguien.

La mayor soledad que he sentido es la de no saber si la gente de mi alrededor me ama de verdad o si sólo se mantiene cerca de mí porque ofrezco lo que se espera de mí (a mi forma, dentro de mis posibilidades, con mis virtudes y defectos).

Anhelo con todo mi Ser dejar atrás la culpa "por no ser lo suficientemente perfecta" que me obliga a someterme por sentirme en deuda con el mundo por mis errores. Mi deseo de complacer para que me amen es mi talón de Aquiles, mi ruina, la trampa de mi Yo que necesita sentirse importante y especial para alguien. Y estoy agotada, exhausta... Al borde del "ya no me importa". Pero mentiría si lo dijera, porque lo cierto es que aún siento esa tentación de la búsqueda de ser amada y aceptada, siento el vacío de la falta de Amor y ahora sé que debo partir en busca de esa parte de mi Ser...

Volveré a sumergirme en las profundidades del Gran Lago, y me dejaré llevar al mismísimo Océano Universal si es preciso, para encontrar ese tesoro que me llevará al descanso y a la recuperación de la Inocencia Realizada y la Virginidad del Ser. Completa por fin, sin vacío, sin carencia, simplemente siendo lo que siempre fui sin obstáculos ni tapujos, volveré a la superficie y compartiré lo aprendido. Porque esto no es personal, es una aventura en la que tod@s estamos implicad@s.