martes, 18 de febrero de 2014

Cambio de perspectiva (1ª Parte)

Y ya que ha salido el tema del trabajo... con esto tengo yo una espinita clavada... 

De siempre he sentido el impulso de dedicarme a alguna profesión que proporcionara ayuda a personas, animales y si pudiera ser a todos los seres vivos en conjunto y sin distinción. De muy pequeñita quería ser como mi profesora (monja), luego quise ser médico, después veterinaria, más tarde médico y luego alguna profesión que lo englobara todo... finalmante entré en la carrera de Logopedia en la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB).

Desde el primer día que pisé la universidad fui la alumna más feliz del mundo. Asistía a clases de lingüística, física acústica, fonética, fonología, psicología (evolutiva, de la memoria, psicopatología...), medicina (anatomía y fisiología, otorrinolaringología)... y para estudiar y hacer trabajos iba a la biblioteca. ¡Qué lugar más maravilloso! Había una enorme cantidad de libros, cd's, vídeos, artículos, tests para consultar y tenía acceso a todos :) ¡El paraíso! Además, el campus está situado en un entorn rodeado de naturaleza y cuando hacía buen tiempo era posible comer en el césped o en un banco al aire libre.

Cuando empecé el Practicum y el voluntariado en la Asociación de Trastornos de la Comunicación del Hospital de Sant Pau, la dicha fue aún mayor. Todo aquello que había estado aprendiendo y que ebullía en mi interior, lo pude empezar a poner en práctica y experimentar por fin con personas que lo necesitaban. Estaba muy contenta, aún no había acabado la carrera y ya llevaba grupos de pacientes con disatria y afasia. Lo que más me sorprendió fue lo mucho que aprendí de tod@s ell@s. Y fue por ell@s por lo que surgió dentro de mí la inquietud de indagar y encontrar formas efectivas de apoyar y ayudar a quienes hubieran sido afectados por algún tipo de lesión neurológica que afectara también a la comunicación.

Después de la carrera me matriculé en el Master en Neurorrehabilitación que ofrecía el Institut Guttmann, ¡cómo y cuánto disfruté allí! Conocí a gente maravillosa entre l@s compañer@s de clase, el personal docente y el equipo de Servicio Domiciliario. Allí aprendí cómo debería funcionar un buen equipo multidisciplinario, la importancia de un tratamiento integral y de la visión holística para poder ofrecer un tratamiento completo y ajustado para el bienestar del paciente y la familia, siempre con respeto hacia ellos.

Era una apasionada de mi profesión y hablaba de ella con tod@s mis conocid@s cercan@s, quería que otras personas supieran la gran labor que se podía hacer desde la neurorrehabilitación. Hay muchos profesionales fantásticos que se dedican en cuerpo y alma a estimular y apoyar a gente que ha sufrido cambios súbitos y radicales en su vida, y yo quería estar entre ese grupo de gente.

Cuando me imbuí por fin en el mundo real laboral empezaron mis decepciones. El choque de los ideales con el funcionamiento real de las instituciones y centros fue grande. Entonces aprendí la gran lección para l@s inocentes estudiantes: una cosa es el ideal que te transmiten en la universidad y otra cosa es lo que ocurre en el mundo real. Adoraba compartir mi tiempo con los pacientes, intentaba hacer que se sintieran cómodos y ofrecerles lo máximo en lo que les pudiera ayudar, pero para mí eso no era suficiente. Había muchas cosas que coartaban mi forma de trabajar con la gente y a medida que iba pasando el tiempo y me iba formando más en otras disciplinas, más me iba ahogando el no poder hacer las sesiones a mi forma. El tiempo de las sesiones iba sujeto a lo establecido por la seguridad social, así como la ratio (cantidad de pacientes por grupo) y había que hacer informes, rellenar historiales y formularios a la vez que se pasaba consulta. Para trabajar debía limitarme a ejercicios logopédicos y en ocasiones aguantar intrusiones profesionales variopintas que no merece la pena mencionar. Presencié en repetidas ocasiones un trato poco adecuado hacia los pacientes y sus familias y métodos de estimulación que dejan mucho que desear en cuanto a respeto se refiere. Vi, también, quemarse física-emocional-mentalmente a otros profesionales por sistemas de trabajo en equipo mal organizados. Por otro lado, sentía que debía incluir las técnicas que había aprendido y que tanto podían enriquecer las sesiones y con las condiciones laborales que tenía, a parte del conjunto profesional que me rodeaba, era imposible.

Así pues tanta presión por ambos lados me llevó a tomar una decisión. Podía continuar trabajando como una más y por tanto aceptar las condiciones y la responsabilidad de lo que ello significaba o elegir hacer mi propio camino y hacer las cosas de otra manera. No pude pensar demasiado tiempo, aunque no fue fácil, llegó un punto que era cuestión de salud. El pensar que no estaba haciendo lo que debía me hacía sentir que estaba perdiendo el tiempo, que cada minuto de mi vida estaba siendo desperdiciado. Soñaba, incluso, con que trabajaba con las personas de otra forma y me sentía genial, pero cuando despertaba y me daba cuenta de que aquello era sólo un sueño, el contacto con la realidad me derrumbaba. Y me lancé a la aventura a redescubrirme y reinventarme...

lunes, 17 de febrero de 2014

La alegría de vivir

Hoy me han pasado por la cabeza un montón de cosas que escribir en este blog, de hecho, cada una de las veces que me he puesto delante del teclado miles de ideas pasaban por mi mente a la velocidad de un ciclón. Y es que estoy muy ilusionada con la idea de poder compartir vivencias, pensamientos y descubrimientos que han marcado un antes y un después en mí.

Este fin de semana he conocido a una persona que me recordó un asunto que parece impregnar las mentes de todas las personas en la sociedad occidental. Se veía una persona sensible, con mucho potencial, pero a su vez, que ha recibido muchos palos y que ha caído en la frustración y la resignación. Decía cosas tipo: "mejor no darle muchas vueltas a la cabeza, porque sinó sólo ve lo fea que es la vida", "no te puedes dedicar a lo que te gusta".

En pocos días ya he oído a varias personas decir que no es posible dedicarse a lo que a uno le gusta, que es imposible ganarse la vida trabajando en lo que uno quiere. Pues bien, en pocas palabras, no me resigno a creer eso.

Para empezar, nadie tiene que ganarse la vida. La vida nos es dada para que hagamos algo bueno con ella, para que nos desarrollemos, nos experimentemos, crezcamos y nos realicemos. Entre la vida y nosotr@s no hay diferencia, el trabajo es ser un@ con la vida y fluir con las circunstancias. Se dice pronto, pero el trabajo lleva su tiempo y cuanto antes seamos conscientes de ello, mejor. Pasaremos por etapas en las que creamos que lo hacemos todo bien, otras en las que nos demos cuenta de cuántos errores hemos cometido, otras de desorientación y de no saber cómo hacerlo mejor y otras en las que nos resignemos a que este tipo de existencia lleva implícito el sufrimiento (sufrir y crear sufrimiento a los demás)... y las posteriores quizá lleven a la comprensión del sufrimiento... La cuestión es que el experimentarse a un@ mism@ conlleva cometer errores, descubrir engaños e ilusiones que tomábamos como verdades, romper esquemas y patrones; deshacerse de todo eso lleva a sentirse más liger@, más libre.

Por desgracia, trabajar se ha convertido en la tortura o penitencia que la gente debe cumplir para poder seguir adelante (pagar, pagar, pagar y luego comer). Pero no todos queremos seguir formando parte de la rueda infernal de la esclavitud laboral. Si queremos un mundo diferente, debemos empezar por cambiar nosotr@s mism@s y actuar como una piedra cuando cae al estanque; crea una onda expansiva que se contagia y genera cambios a su alrededor. Es posible tener un empleo, una ocupación que genere ingresos y poder tener tiempo para un@ mism@, la familia y el ocio. Es deber de cada uno encontrar la forma de hacerlo, en lugar de echar la culpa a los políticos o "a los de arriba". El ser humano es una especie social por definición, si se capan las habilidades relacionales esto crea un gran daño en todos los ámbitos y le impide crecer y desarrollarse.

Creo firmemente que es posible desempleñar un empleo de forma honesta, ofreciendo un buen servicio a los clientes y teniendo siempre presente por encima de todo que cada individuo es un conjunto complejo de cuerpo físico, emociones, estructuras mentales, con inquietudes y necesidades espirituales y al cual le acompañan unas circunsatancias sociales, unos antecedentes... Una de las peores cosas que ocurren es olvidarse de que las relaciones son de un ser a otro ser, por eso hoy en día las cosas van como van...

Para conseguir lo que un@ realmente desea hacen falta varias cosas: saber lo que realmente se quiere, fuerza de voluntad, perseverancia y determinación. Cuando una persona sabe lo que quiere verdaderamente (con los pies en el suelo), se involucra y pone de su parte, trabaja día a día en esa dirección y no desfallece ante los inconvenientes ni ante las palabras desalentadoras de los demás, finalmente llega a conseguir lo que quiere.

Si algo he aprendido es que cuando se desea algo profundamente  no importa lo que digan los demás, sean quienes sean, NO ABANDONES TUS SUEÑOS (siempre que éstos sean realistas y surjan del corazón. P.ej.: Está claro que si soy bajita, no me convertiré en la Schiffer ni en Esther Cañadas... ) SIGUE TU IMPULSO (esa brújula interior que te marca el camino).

Generalmente las personas que dicen frases como "no puedes", "es imposible", "déjalo", "abandona", "busca otra cosa", son personas miedosas, que no han conseguido lo que querían y probablemente frustradas. No por ello mala gente, ni necesariamente lo hacen para hacer daño; a veces incluso es por sobreprotección o "preocupación" a su forma. Pero en ningún caso deben ser la causa de abandonar lo que realmente quieres. Debemos aprender a tomar la responsabilidad de nuestros actos y a ser consecuentes. Nosotr@s elegimos en cada momento (en mayor o menor medida según nuestro nivel de conciencia) lo que queremos en nuestra vida, cada decisión es nuestra y sólo nuestra. ¡Sólo hay que hacerlo!

Otro aspecto que quería comentar sobre lo que me dijo aquel hombre es la referencia a que la vida es fea... ¡Cuánto dolor y sufrimiento hay cada día en el mundo! Asesinatos y genocidios, hambre, enfermedades, malostratos, violaciones, catástrofes naturales, incendios, contaminación, caza furtiva, desforestación, extinción de especies, guerras, suicidios, pederastia, corrupción, mentiras, infidelidad... desde este punto de vista hay muchos motivos para pensar que la vida es horrible...

Sin embargo, es posible ver las cosas desde un punto de vista superior en el que todo tiene un propósito y un sentido; y resulta ser todo un plan maravillosamente perfecto en el que todo tiene su lugar y su función (de esto, si conviene, ya hablaré en otro post más extensamente).A pesar de todas esas tragedias que se afanan por restregarnos cada día en los telediarios, cada día suceden millones de milagros. Y todo depende en gran medida del punto de vista y/o del observador. Hay millones de cosas que son bendiciones: la luz del sol, la lluvia, el nacimiento de un bebé, enamorarse, los ciclos estacionales, la amistad, el amor, miles de personas llevando a cabo labores humanitarias, todas aquellas personas que se entregan y se esmeran en hacer bien su trabajo, una sonrisa, palabras de aliento en momentos difíciles, la capacidad de supervivencia del ser humano, el sentimiento de formar parte de algo más grande, compartir... innumerables!


La vida puede ser maravillosa, si ejercemos nuestra responsabilidad y nos libramos de los velos que nos impiden reconocerlo. Toma las riendas de tu vida y llegarás a lo más alto...

jueves, 13 de febrero de 2014

A quién le importa...

Hoy me gustaría hacer un homenaje a quién fuera un icono revolucionario de reivindicación de ser verdaderamente un@ mism@. Ya con 3 años le cantaba su canción más famosa a mi abuelo jajaja

 Y es que cuando somos niños aún recordamos algo de lo que somos en realidad, nos queda reciente la sensación de habernos experimentado como totalidad y tenemos que adaptarnos a vivir en un cuerpecito pequeño y en un mundo sujeto a las leyes materiales. Así no es de extrañar que cuando de repente nos topamos con una sociedad plagada y sustentada por normas rígidas, en muchos casos contradictorias a parte de represivas, para poder adaptarnos vayamos olvidando quienes somos poquito a poco para poder seguir el ritmo de la masa. Y nos vamos haciendo pequeñitos encerrándonos en nosotros mismos.

A todo eso se suman factores que tienen que ver con la manipulación del pueblo desde estructuras sociales superiores: cambios en el sistema educativo, manipulación de los medios de comunicación, censura y negación de las verdaderas tradiciones espirituales las cuales aportan conocimiento sobre el ser humano y su desarrollo así como de la muerte y los ciclos del alma, imposición de leyes y normas que estrangulan las capacidades creativas y el poder de decisión que corresponde a cada individuo... y podríamos seguir elaborando una larga lista de puntos en los que se nos obliga a pasar por el aro.

Por suerte, a medida que nuestra mente va madurando y vamos conociendo mundo, nos redescubrimos y vemos que es posible vivir de otra manera. Es cuestión de prioridades y de aceptación de la propia responsabilidad. Vivir la vida que nos es impuesta o elegir Ser (nosotr@s mism@s).


Comparto estas fantásticas canciones que invitan a reflexionar.












miércoles, 12 de febrero de 2014

Reírse de un@ mism@

Madre mía la que he liado hoy con la aplicación fotográfica del móvil ¡es estupendo verse desde otra perpectiva! He descubierto un objetivo que deforma la imagen como cuando se observa por una mirilla y no he podido evitarlo, en pocos segundos ya estaba delante del espejo poniendo poses raras. Generalmente todo el mundo busca salir guapo en las fotos, pues hoy me he esforzado por salir monstruosa y casi que me veo con más gancho... jajaja porque no puedo dejar de mirar mis facciones y preguntarme ¿cómo habré hecho eso?

Mirad, mirad... aquí pongo una muestra...










De vez en cuando, sacar al payaso que llevamos dentro nos aporta una gran dosis de energía y de alegría para no tomarnos la vida tan en serio. Y estos momentazos de arranque son una prueba de ello.

A veces nos esforzamos por mantener una imagen, la que a nosotr@s nos parece que hará que seamos socialmente aceptad@s. Sin embargo, bajo esa máscara entramos en el agotamiento de estar contínuamente aparentando y fingiendo algo que no somos pero con lo que nos obligamos a identificarnos para no perder lo que tenemos: amigos, familia, popularidad, credibilidad... y no logramos ser felices.

Ser un@ mism@ implica soltar esa máscara, ser capaz de reconocer las propias necesidades y los propios errores y convertirlos en virtudes. Es sano sumergirse en aquello que nos da miedo o vergüenza (es la misma energía) para conocerlo mejor y así afrontarlo. Lo de hoy, para mí ha sido un ejercicio de mostrar mi parte payasa, que tanta vergüenza me da, pero que tantos buenos ratos nos hace pasar a mí y a mi gente de confianza cuando no me censuro. Y resulta que al final acabamos tod@s participando :)

He aprendido que para que me tomen en serio no hace falta que sea seria, sino que simplemente debo ser yo misma y ser asertiva. Debo poder fluir con las circunstancias manteniéndome fiel a mí misma sin que me afecte el qué dirán o qué pensarán los demás, puesto que siempre habrá a quién no le parezca bien lo que hago, lo que digo, lo que pienso... o simplemente, no me entienda... PARA GUSTOS, COLORES dicen.


Ale, como estoy menos vergonzosa, un abrazo a tod@s!!!

lunes, 10 de febrero de 2014

Donde menos te lo esperas hay algo que te hace sacar una sonrisa. Hoy, una de las cosas que me ha hecho mucha ilusión es que cuando he ido a ver a nuestro amigo del Forn de Pa al que vamos a conectarnos a internet, he pedido mi te con crosanitos y... pufff!!! Sorpresa! Un corazón!!! Jajajajaja



Si es que el amor está en todas partes, sólo hay que estar atent@ y de repente te das cuenta de que nada ni nadie queda excluído de su influjo.

Por cierto, los crosanes, bueníiiiiiiiiiiisimos!!!


domingo, 9 de febrero de 2014

Primer post en este nuevo blog

Bienvenidos al blog "Reflexiones". 

Este espacio ha sido creado para ir compartiendo experiencias, pensamientos y detalles fruto de mi experiencia del día a día. Porque ciertamente, como ya habréis oído muchas veces, lo importante no es llegar al final del camino sinó el camino en sí. Con eso quiero decir, que me he dado cuenta verdaderamente de que cada detalle importa y marca la diferencia. La forma de hacer las cosas y el cómo asimilamos lo que nos ocurre y lo que acontece a nuestro alrededor, son factores determinantes que condicionarán por completo nuestra manera de vivir y nuestra felicidad. Y todas estas cosas que voy descubriendo, me apetece mucho compartirlas. Son como un tesoro para mí y siento que pueden ser de utilidad  para otras personas.

Así pues, este blog de Reflexiones, lo dedico a los detalles, a la forma de percibir y hacer las cosas. Porque enfoncar nuestra atención en ello nos lleva a experimentar la belleza que lo impregna todo y que da sentido a nuestras vidas, a la existencia. En definitiva, al redescubrimiento de lo que realmente somos.

He puesto a este blog el nombre de "El final de la noche oscura del Alma" porque coincide mucho con la época en la que me encuentro ahora. La sensación es de estar despertando en un nuevo amanecer ante un nuevo horizonte por descubrir en el que me aguardan proyectos para los que llevo tiempo preparándome. En los ciclos del alma pasamos por momentos de mucha luz, alegría, expansión y sociabilidad; y por otros en los que parece que todo se vuelve oscuro, nos interiorizamos y nos apetece estar más con nosotros mismos, quizá podemos pasar también por momentos de tristeza y desorientación. Conforme más profundo es el trabajo, más profundas son las experiencias en ambas fases del ciclo. Las noches oscuras del alma nos invitan a viajar hacia nuestro interior y aunque pueda parecer un viaje peligroso, si se hace convenientemente con la guía y el apoyo de un profesional, es una experiencia de crecimiento en todos los niveles del Ser de la que se puede salir totalmente renovad@, cada vez en nuestra mejor versión de nosotr@s mism@s. 

Quizá más adelante dedique un post a este tema, porque es realmente fascinante. Cada vez que hablo de este tema, bendigo el día en que esta información llegó a mí, porque entendí muchas cosas que me estaban pasando.

Pero tampoco quiero que este blog sea para filosofar a cerca de la vida y de temas trascendentales. También me apetece compartir cosas cotidianas. Poco a poco hablaré sobre aquellas cosas que me gustan y me hacen sentir mejor, sobre los pequeños detalles que marcan la diferencia en mi vida.

Me haría muy feliz que compartáis y participéis en este espacio, así será más enriquecedor para tod@s.


Un abrazo de corazón,


Anna