Trobador Divino, mensajero del cielo, abres las puertas de un pasado que no acabó, es Eterno Presente. Éxtasis, Anhelo, Sublimación y Santidad, en cada nota y en cada silencio, en tu voz y en tu mirar.
Eres la Bendición en mi camino que trajo un inesperado Despertar, el espejo que me invita a mirar la vida desde lo que importa en realidad. El agradable susurro de la inspiración que me vuelve fértil y creativa. El impulso salvaje de ser un@ mism@. La promesa que se cumple y se hace realidad.