martes, 10 de enero de 2023

El regalo de la Madre Oscura

La respuesta que he estado buscando es justo lo que estaba negando con más fuerzas. El miedo, la incapacidad de confiar en mí misma y en la Vida, las dudas e inseguridades... todo eso y más, lo he hecho mío y le he dado cuerpo y consistencia. Soy la Madre de la Oscuridad que me acecha, yo la he creado, formado y alimentado. Y tras tantos años de sufrimiento, darme cuenta de las implicaciones de todo esto, me abate y me calma a la vez. Es devastador y reconfortante.

Verme como la Madre Oscura que genera los impedimentos y obstrucciones, aquélla que provoca el sufrimiento hasta que se hace la Luz, ha sido impactante y demoledor. Soy la artífice de cuanto he vivido, de cuanto he sufrido y de todo el proceso de búsqueda en la más absoluta desorientación, soledad y desamparo. He sido cruel y despiadada, en cierto modo, pero veo la tremenda compasión y misericordia en el regalo de hacerme consciente de todo esto.

Todo cuanto creí que me habían hecho y de lo que culpaba a los demás, toda esa sensación de injusticia, todo ese tiempo que me sentí abandonada e indefensa... ha sido sólo una ilusión. Me veía pequeña, a merced de las circunstancias, vulnerable y ansiosa por comprender. Me perdí en mis propias sombras, en la oscuridad cambiante que parecía envolverme, y me olvidé de mí.

Cuánto bien hay en el Ser, que en su benevolencia concede la ignorancia temporal para regalarnos la experiencia de descubrimiento de su Perfecta Grandeza.

Abrazo con Amor y Gratitud a la Madre Oscura en mí. Señora gélida del Invierno de mi Ser, es por ti que aprendo lo verdaderamente importante y trascendente, que tomo conciencia de mis virtudes para expresar mi potencial y que descubro el Amor Materno sin mácula. Deseo honrar tu Sacrificio y Presencia con el brillo de la Luz que manifieste mi labor en la Tierra y entre los Mundos. Acepto lo que he venido a hacer porque me doy cuenta de que es lo natural y está en mi Ser. La lucha, ha terminado. Hágase la Paz en mí y en todos los planos que estaban en conflicto.

Gracias por este regalo 💖🙏🏻


miércoles, 19 de enero de 2022

Mensajero Divino




Con la punta de tus dedos construyes melodías que resuenan con algo muy antiguo e inmortal dormido y olvidado en la memoria de los tiempos. Un Amor Sagrado, pasional y Eterno, la llama que derrite y funde en la Unidad. Tú lo despiertas, lo atraes y lo evocas con la naturalidad de aquél que conoce y lo desea despertar.

Trobador Divino, mensajero del cielo, abres las puertas de un pasado que no acabó, es Eterno Presente. Éxtasis, Anhelo, Sublimación y Santidad, en cada nota y en cada silencio, en tu voz y en tu mirar.

Eres la Bendición en mi camino que trajo un inesperado Despertar, el espejo que me invita a mirar la vida desde lo que importa en realidad. El agradable susurro de la inspiración que me vuelve fértil y creativa. El impulso salvaje de ser un@ mism@. La promesa que se cumple y se hace realidad.


sábado, 30 de octubre de 2021

La Voz y el Pandero

Al son de un pandero se alza mi voz y se escucha el eco de algo antiguo y profundo, que estaba ya mucho antes que el tiempo.

Y vibra mi cuerpo y se inundan mis ojos por el gozo del reencuentro.

Oh alma mía, por senderos oscuros y luminosos me has llevado, pero en ninguno he descubierto tal dulzura gozosa como la de saborear la miel de la voz del Ser. Eco del Pasado que resuena en el Presente a través de mi boca, y no soy yo, es la Vida... es una llamada a la escucha, es un quejido desde las entrañas de lo desconocido y a la vez familiar que ansía expresarse y ser escuchado.

Si no tienes prisa y quieres acercarte, para ti lo cantaré.

viernes, 16 de julio de 2021

Reflexión del Alma Al Corazón




¿Qué tengo que hacer para que las cosas vayan bien?




Nada.

Todo sigue su curso, todo sale cuando tiene que salir, de forma natural, sin presiones.

Forzar las cosas no significa que vayan a salir como tú quieres. Nos empeñamos en hacer cosas, aún sin saber el qué, para sentirnos bien y útiles. Sin embargo, hacer cosas puede ser aún peor que esperar pacientemente a que llegue el momento de actuar conscientemente.

Mientras sale de nosotr@s aquello que intuimos con certeza que está pero no sabemos qué es, la mejor opción es vivir. Disfrutar de lo que tenemos en el momento, realizar lo que se pueda según las circunstancias en la medida de lo posible. Torturarse sólo empeora las cosas y desgasta la energía en procesos mentales que sólo llevan a un espiral de sufrimiento que puede acabar engulléndonos en la desesperación y la fatalidad.

Es una bendición reconocer la grandeza y la divinidad de cada una de las cosas que nos rodean y poder agradecer la oportunidad de estar aquí. Parece que cada instante lineal se nos escapa y no puede volver a nosotros y, sin embargo, disponemos de un eterno presente para realizarnos y despertar.


viernes, 12 de febrero de 2021

La medicina para el dolor

La medicina para el dolor, es abrir el corazón.

A veces puede dar miedo mostrarse, desnudar el alma y dejar a la vista ese núcleo tierno, sensible, vulnerable... se hace difícil dejar un hueco o tan sólo un resquicio para que alguien se asome. Especialmente, y más aún, cuando ya nos han herido tanto que hemos deseado morir. A l@s que hemos visto la ira y el odio en los ojos de las personas que más amábamos mientras nos machacaban, nos asusta dejar que nos vean porque creímos que el problema estaba en nosotr@s. Y por ello, lo que es aún más duro, nos aterra la idea de que alguien en verdad nos vea y nos ame.

Toda la vida temblando de miedo, deseando que llegara el fin del sufrimiento y, cuando por fin se acabó, ya me había acostumbrado. Y ahora queda por delante el anhelado camino del Amor, que está resultando ser tan ansiado como terrorífico porque ¿qué ocurre cuando todo está bien? ¿qué hay tras la lucha con el sufrimiento? ¿y qué pasa si alguien me ve como soy? ¿y si alguien me ve, me acepta y me ama? ¿qué excusa voy a poner para no ser feliz?



martes, 12 de enero de 2021

A Corazón abierto, el Amor tras el Desamor

Sonrisa frágil, corazón sincero que se abre de par en par, mirada empañada y cuerpo tembloroso como las hojas de los árboles en otoño.

Así te hablo. Con el impulso del Amor sin límite y la pasión de la certeza de quién ha rozado el Misterio. Te veo como el que me despertó a la Vida, como quién me miró profundamente un día y fertilizó la semilla del Amor que crece y crece en mi interior momento a momento. Y te siento como el susurro Divino que juega con mis cabellos, que me envuelve de inspiración y me eleva al Paraíso de la Felicidad dónde los anhelos más verdaderos se hacen realidad.

Me escuchas y acompañas, me preguntas y me das alas y mi sonrisa rota tapa con todas sus fuerzas un te amo que se escapa para que no sufra aún más este corazón que te añora, quebrado como el cristal en la noche fría. 

Me hablas y surgen preguntas y dudas... si pudo ser o no, si mi intuición era certera o no, si los rumores eran ciertos y me engañaste o no... pero eso ya no importa. Ahora sólo importa la gratitud que siento por la Vida que me trajo el regalo que tanto y tanto busqué. El Amor que quise encontrar fuera, hoy lo llevo a todas partes, sin duda sé que está en mí. Resuena, vibra, irradia y lo ilumina todo, borrando la duda y la incertidumbre, las ilusiones y las esperanzas... germina y crece en el centro de mi Ser, en cada célula, en cada átomo y partícula, en cada parpadeo y respiración... y en una exhalación, de nuevo, tu nombre.


martes, 17 de noviembre de 2020

Feliz partida, hermanito



Permíteme que te escriba unas líneas, aunque las palabras se queden cortas para describir lo que siento. No sólo fuiste un gato...

Llegaste a mi vida como un regalo del Universo, un pequeño milagro. En un momento de muchos cambios y decisiones difíciles para mí. Entonces eras sólo una pequeña bolita blanca con un mechón de tres pelitos negros.

A la par que crecías y te ibas convirtiendo en todo un atractivo señor gato, me ibas acompañando en mi camino de transformación, en mis profundas crisis, en el sufrimiento y el dolor... siempre a mi lado. Comprobabas que estuviera bien, venías a ver qué hacía y te quedabas junto a mí. Tu mirada me transmitía aplomo, valor y confianza para dar un paso más cuando sentía que no tenía fuerzas.  Con tus gestos y tu forma de expresarte me has hecho sonreír de forma inevitable y a veces hasta llegar al ataque de risa. Siempre has sido increíblemente expresivo y la comunicación entre nosotros ha llegado más allá de lo explicable. 

Acompañarte en el último tramo de tu vida ha sido muy triste, pero una de las experiencias más bonitas a la vez. Poder asistirte, velarte y cuidarte hasta el final es mi forma de honrarte y expresar mi amor y agradecimiento por tu compañía, por lo compartido, por lo vivido. 

Gracias por haber existido, por haberme acompañado estos 9 años y medio. Has sido el mejor escudero que podía haber tenido. Te recordaré por tu forma de ser, por tu compañía, por tus gestos graciosos y nuestras anécdotas... Ahora ve en paz, amigo. Tu trabajo aquí ha terminado, has cumplido tu misión con honores. Que los dioses te bendigan y te guarden. Descansa y renuévate en el País del Verano. Muy pronto volveremos a encontrarnos, en otra vida, en otros cuerpos, pero con el mismo Amor...

¡Te quiero muchísimo mi Coqui!



Feliz partida, feliz reencuentro hermanito. 


💖🌈🦋