sábado, 30 de octubre de 2021

La Voz y el Pandero

Al son de un pandero se alza mi voz y se escucha el eco de algo antiguo y profundo, que estaba ya mucho antes que el tiempo.

Y vibra mi cuerpo y se inundan mis ojos por el gozo del reencuentro.

Oh alma mía, por senderos oscuros y luminosos me has llevado, pero en ninguno he descubierto tal dulzura gozosa como la de saborear la miel de la voz del Ser. Eco del Pasado que resuena en el Presente a través de mi boca, y no soy yo, es la Vida... es una llamada a la escucha, es un quejido desde las entrañas de lo desconocido y a la vez familiar que ansía expresarse y ser escuchado.

Si no tienes prisa y quieres acercarte, para ti lo cantaré.

viernes, 16 de julio de 2021

Reflexión del Alma Al Corazón




¿Qué tengo que hacer para que las cosas vayan bien?




Nada.

Todo sigue su curso, todo sale cuando tiene que salir, de forma natural, sin presiones.

Forzar las cosas no significa que vayan a salir como tú quieres. Nos empeñamos en hacer cosas, aún sin saber el qué, para sentirnos bien y útiles. Sin embargo, hacer cosas puede ser aún peor que esperar pacientemente a que llegue el momento de actuar conscientemente.

Mientras sale de nosotr@s aquello que intuimos con certeza que está pero no sabemos qué es, la mejor opción es vivir. Disfrutar de lo que tenemos en el momento, realizar lo que se pueda según las circunstancias en la medida de lo posible. Torturarse sólo empeora las cosas y desgasta la energía en procesos mentales que sólo llevan a un espiral de sufrimiento que puede acabar engulléndonos en la desesperación y la fatalidad.

Es una bendición reconocer la grandeza y la divinidad de cada una de las cosas que nos rodean y poder agradecer la oportunidad de estar aquí. Parece que cada instante lineal se nos escapa y no puede volver a nosotros y, sin embargo, disponemos de un eterno presente para realizarnos y despertar.


viernes, 12 de febrero de 2021

La medicina para el dolor

La medicina para el dolor, es abrir el corazón.

A veces puede dar miedo mostrarse, desnudar el alma y dejar a la vista ese núcleo tierno, sensible, vulnerable... se hace difícil dejar un hueco o tan sólo un resquicio para que alguien se asome. Especialmente, y más aún, cuando ya nos han herido tanto que hemos deseado morir. A l@s que hemos visto la ira y el odio en los ojos de las personas que más amábamos mientras nos machacaban, nos asusta dejar que nos vean porque creímos que el problema estaba en nosotr@s. Y por ello, lo que es aún más duro, nos aterra la idea de que alguien en verdad nos vea y nos ame.

Toda la vida temblando de miedo, deseando que llegara el fin del sufrimiento y, cuando por fin se acabó, ya me había acostumbrado. Y ahora queda por delante el anhelado camino del Amor, que está resultando ser tan ansiado como terrorífico porque ¿qué ocurre cuando todo está bien? ¿qué hay tras la lucha con el sufrimiento? ¿y qué pasa si alguien me ve como soy? ¿y si alguien me ve, me acepta y me ama? ¿qué excusa voy a poner para no ser feliz?



martes, 12 de enero de 2021

A Corazón abierto, el Amor tras el Desamor

Sonrisa frágil, corazón sincero que se abre de par en par, mirada empañada y cuerpo tembloroso como las hojas de los árboles en otoño.

Así te hablo. Con el impulso del Amor sin límite y la pasión de la certeza de quién ha rozado el Misterio. Te veo como el que me despertó a la Vida, como quién me miró profundamente un día y fertilizó la semilla del Amor que crece y crece en mi interior momento a momento. Y te siento como el susurro Divino que juega con mis cabellos, que me envuelve de inspiración y me eleva al Paraíso de la Felicidad dónde los anhelos más verdaderos se hacen realidad.

Me escuchas y acompañas, me preguntas y me das alas y mi sonrisa rota tapa con todas sus fuerzas un te amo que se escapa para que no sufra aún más este corazón que te añora, quebrado como el cristal en la noche fría. 

Me hablas y surgen preguntas y dudas... si pudo ser o no, si mi intuición era certera o no, si los rumores eran ciertos y me engañaste o no... pero eso ya no importa. Ahora sólo importa la gratitud que siento por la Vida que me trajo el regalo que tanto y tanto busqué. El Amor que quise encontrar fuera, hoy lo llevo a todas partes, sin duda sé que está en mí. Resuena, vibra, irradia y lo ilumina todo, borrando la duda y la incertidumbre, las ilusiones y las esperanzas... germina y crece en el centro de mi Ser, en cada célula, en cada átomo y partícula, en cada parpadeo y respiración... y en una exhalación, de nuevo, tu nombre.