jueves, 22 de mayo de 2014

El tiempo



El tiempo es una ilusión creada por la mente, que nos permite experimentar cambios en las cosas, en las personas , en las situaciones... Permite que podamos "mirar atrás" y reflexionar sobre nuestro recorrido. ¿Qué he hecho hasta ahora con mi vida? ¿Qué decisiones he tomado para mejorar? ¿Qué errores cometí? ¿Qué me gustaría arreglar/solucionar? ¿Qué cambiaría de mi vida? ¿De qué me arrepiento?

Estas son las reflexiones que surgen naturalmente cuando la mente se enfoca en el pasado. A veces, a menudo diría yo, la mente tiende a irse del instante presente y suele hacer un recorrido por situaciones que ya han acontecido. Aunque otras veces, proyecta posibles futuros ¡¡¡y se monta unas películas que pa'qué!!!

Hoy en la meditación han aparecido en mi mente personas del pasado, gente que actualmente ya no forma parte de mi vida, a quienes me quedaron cosas por decir. Eso genera dolor en mí, porque no pude decir lo que sentía en cada momento... y lo necesitaba. He visto cómo han quedado en mí como esas palabras ligadas a las emociones de aquellos momentos, y me he dado cuenta de que cada vez que inconscientemente he tomado contacto con estas sensaciones me ha invadido la melancolía, casi sin saber por qué. Me entristece ver que ha habido situaciones en las que pude haber mostrado lo que sentía y no lo hice, pude haberme expresado y  me callé, pude haber dicho basta y aguanté... y todo esto ha ido quedando en mí, como un peso sobre mis hombros, me convertí en el hombre que lleva el mundo a cuestas.




Ahora no tendría ningún sentido habar con todas esas personas, puesto que muy probablemente ellas ya no recuerden aquellos momentos con la misma intensidad. Muchas de estas personas quizá ya ni me recuerden. Pero para mí es importante haber descubierto que lo más importante de toda esta reflexión es saber que gracias a ellas y a lo que ocurrió me he dado cuenta de lo importante que es decir y expresar lo que se siente en cada momento. Cada instante cuenta, por eso es importante aprovecharlo al máximo y dejar que ocurra lo que deba ocurrir. Tratar de impedir lo inevitable es intentar resistirse a algo que es más grande que nosotr@s, porque realmente no entendemos el propósito hasta que podemos revisar con perspectiva las situaciones. Y aún así, existe un propósito mayor, "El Propósito", que escapa a la comprensión de la mayoría de nosotr@s, con lo cual lo mejor es confiar en que todo es para un bien mayor.

Hay ocasiones que sólo se nos presentan una vez en la vida, es responsabilidad nuestra tomar la decisión de lo que queremos, de apostar por lo que verdaderamente nos importa y de ser conscientes de que debemos ser consecuentes con nuestras elecciones. De todo lo que he vivido puedo decir que no me arrepiento de nada, aunque si pudiera cambiaría algunas cosas. Lamento profundamente haber causado dolor en otras personas, en cada momento he procurado hacer las cosas, en función de lo que veía, lo mejor que he podido y soy consciente de que no siempre lo he hecho de la mejor manera. Se que he hecho daño y esto me ha llevado a pasarlo mal a mí también. También lamento no haber expresado mis sentimientos, la verdad es que muchas veces sentía como si los tuviera encapsulados muy adentro de mí y no era capaz de dejarlos salir, de compartirlos. Creo que por eso me he perdido cosas importantes, y realmente lo siento...

Sin embargo, a raíz de todo esto he aprendido a aceptar que no soy perfecta, que cometo errores, ¡muchos!, y que éstos causan dolor en mí y a mi alrededor. Por mucho que no quiera dañar, de alguna forma u otra siempre ocurre, es inevitable, puesto que el dolor y el sufrimiento son inherentes a este tipo de existencia. Si os fijáis... están por todas partes...

El tiempo... el tiempo nos recuerda que cada instante es importante, que es imposible hacerlo eterno... lo que ocurre ya no vuelve. Vivid el momento a tope.

martes, 13 de mayo de 2014

La importancia del amor

Qué bonita se ve la vida cuando se está enamorad@... Parece que el filtro con el que se ve, hace que todo tenga colores más vivos, que todo sea más hermoso y que el vínculo con la naturaleza original de todas las cosas se haga tan estrecho que parece que seamos UNO con toda la Existencia, infinitos, inacabables, inalterables...

El Amor es la fuerza que mueve, anima y sana todas las cosas y a todos los seres. Con Amor todo es posible y se es capaz de todo. Es capaz de transformar, de crear y de destruir. Marca nuevos principios, final de una etapa, deja huella y produce cambios en las personas. Incluso nos ayuda a darnos cuenta de cosas, como por ejemplo, de lo que realmente vale la pena y lo que no.

Se suele hablar del enamoramiento como un estado de atontamiento y adormecimiento mental, en el que nos quedamos embobad@s, pensando en corazoncitos, sintiendo maripositas en el estómago y viendo la vida de color de rosa. Esto, producido por haber conocido a una persona que ha hecho que se despierten en nuestro interior fantasías que avivan ilusiones. Al cabo de un tiempo, la burbuja de la ilusión explota y vemos lo que había detrás de esos corazoncitos y el color rosa, y bajamos de golpe de la nube de atontamiento en la que flotábamos a la cruda realidad.

El Amor de verdad es fácil de reconocer por la contundencia con la que llega a nuestra vida. Es sentir el corazón de la otra persona antes de haberla mirado a los ojos, y cuando por fin lo haces, sentir cómo en la mirada los dos seres se funden en uno. Es reconocer en el otro la complicidad y la chispa de amor que enciende e inflama el corazón, que hace que ya nunca más te sientas sol@ ni abandonad@ porque tu compañer@ de viaje estará ahí. Es experimentar cómo por fin la vida cobra sentido, es sentirse capaz de levantarse las veces que haga falta para afrontar los retos y obstáculos de la vida, es sentir que todo es posible. Es sentir el Despertar de la Ilusión por compartir hasta el más íntimo rincón de un@ mism@ con el otro, los deseos más internos afloran y son el regalo más bello que se pueden ofrecer mútuamente dos personas que se aman.

El miedo a no ser amado en la misma medida por la otra persona puede hacer que nos cortemos o nos cohibamos a la hora de expresar nuestros sentimientos y/o nuestros anhelos. El temor a ser rechazad@s nos priva de disfrutar de reconocer una faceta de nosotr@s mism@s que sólo somos capaces de descubrir gracias a nuestra pareja. Reprimiendo nuestros sentimientos estamos afectando a la relación, creándonos un sufrimiento innecesario. La pareja es compartir, dar y recibir en todos los niveles; por lo tanto hay que encontrar el equilibrio entre ambos para no crear descompensación. Si el amor es verdadero y mútuo, nada será más beneficioso para ambos que el precioso regalo de dejarlo todo al descubierto. Compartir las vulnerabilidades y los deseos refuerza el vínculo entre ambos miembros de la pareja e incluso lo fortalece. La transparencia es una de las cualidades que deben primar, ya que facilita que pueda haber una libre comunicación, salvando malentendidos, y que ante cualquier acontecimiento la relación siga fluyendo amorosamente.

Me considero infinitamente afortunada porque cada día por la mañana tengo el privilegio de despertar y lo primero que veo son sus ojos; y lo último que oigo antes de dormir, es su voz diciéndome que me quiere... Cada abrazo es un volver a casa, donde siempre se está a salvo de todo, donde no existe el tiempo. Podría quedarme así ilimitadamente... Cuando me mira me resulta fácil perderme en sus ojos, en esa mirada profunda, firme y serena que misteriosamente siempre me aguarda y me consuela. Siento como si pudiera ver mi interior, hasta llega a asomarse a echar un vistazo a mi corazón. Su voz es como un bálsamo, me reconforta y me sosiega... Y cada acción va cargada de amor y cuidado hacia mí, ojalá yo pueda hacerle sentir lo mismo cada uno de los días que estemos juntos! Mi mayor regalo es verle feliz.

Hay otras formas de Amor a parte del de pareja. Está el amor fraternal (entre herman@s), el amor entre compañer@s o amig@s, el amor a los padres. Y por otro lado, no porque sea diferente, está el Amor hacia lo Divino, hacia Dios, la Fuente, el Creador, el Universo... Reflexionar sobre a forma en la que nos comportamos hacia cada uno de ellos nos aporta información sobre qué aspectos de nosotros estamos negando, ocultando o simplemente a cuáles debemos prestar más atención. (Más adelante escribiré un post sobre ellos).


Si tuviera que dar una definición de Amor diría que Amor es el milagro que crea y destruye, que lo mueve todo, que lo compone todo. Amor es la materia de la Vida y de la Muerte, es la belleza de la complejidad de la existencia y de los misterios de la noexistencia. Amor está en todas partes, Amor es todas partes, Amor es todo, todos somos Amor... 

Pase lo que pase, recordad, ¡a tod@s nos mueve el Amor!


martes, 6 de mayo de 2014

Soledad en compañía vs Acompañada en Soledad

La Soledad

No hay peor soledad que la de la amargura de sentirse incomprendid@. Muchas veces, a pesar de estar rodeados de gente, nos sentimos solos. El alma tiene sus propios anhelos, va siguiendo sus propios ciclos, independientemente de lo que nuestro EGO o YO PERSONAL quiera en cada momento. Aunque el ritmo de la sociedad nos exija que sigamos un ritmo determinado, bajo las capas superficiales de la personalidad subyace el alma deseando sanarse y aflorar a la conciencia aprovechando la más mínima oportunidad. Cuando dejamos de escucharnos, cuando reprimimos los fuertes instintos que luchan por aflorar, sea por el motivo que sea, estamos negando nuestra propia naturaleza.

En estos momentos en los que necesitamos poner distancia con todo, ya sea en las Noches Oscuras o en pequeñas crisis, podemos notar cierta incomprensión o perplejidad por las personas de nuestro alrededor. Muchos se lo tomarán como algo personal y se enfadarán, otr@s se distanciarán porque perderás interés para ell@s (como lo que decía del anuncio antiguo de donettes), otr@s no te entenderán en absoluto y te exigirán que te justifiques, otr@s creerán que se te ha ido la bola: "l@ hemos perdido", otr@s te dirán lo que tienes que hacer, otr@s quitarán importancia a la situación por la que estás pasando...

Todo esto puede hacer que nos sintamos tremendamente sol@s en compañía y vivamos la vida de una forma intensamente amarga y sumid@s en un profundo desamor porque, al parecer, nadie nos comprende.

Sin embargo, empeñarse en entender un proceso (como es el de la Noche Oscura del Alma, o en sí sus ciclos), que ni siquiera muchos terapeutas conocen ni comprenden, de forma racional, no lleva a buen puerto puesto que el alma trasciende la mente personal. Si verdaderamente alguien tiene interés en acompañar y ayudar a alguien que está pasando por una crisis, lo mejor es ser humilde y ofrecerle respeto a su proceso y a su Ser. Las palabras que más consuelo dan son las que ofrece alguien cuando dice: "estoy y estaré aquí si me necesitas", "quiero acompañarte, ¿puedo?".

Hay una gran diferencia entre sentir soledad estando rodead@ de gente y estar acompañad@ mientras se vive un proceso de soledad. Cuando se tiene la suerte de contar con la compañía de alguien que respeta las necesidades íntimas del Ser, facilita que el Censor de la mente personal se relaje y el proceso del alma se hace más llevadero. Eso estar acompañad@ en la Soledad.

Aunque nos intenten vender que una persona "sana" está siempre feliz y saludable, en el fondo todos sabemos que eso no es así. La naturaleza es cíclica y nosotros estamos incluidos en ella. Así, pasamos periodos de alegría y expansión en los que creamos ideas, otros de plantar semillas de nuevos proyectos, otros de espera a que las semillas den su fruto, otros de recolecta de la cosecha producida por nuestro esfuerzo, otra de sequía y esterilidad en la que parece que nada es productivo y hay que reflexionar cómo hacer las cosas... y cada etapa es única e igual de importante y debe ser respetada y vivida asumiendo con naturalidad los ciclos.

Por ello, la mejor medicina para el Alma es dejar que fluya lo que necesite expresar, dejar que la brújula indique hacia dónde y respetar sus tiempos sin juzgar... y si se puede, contar con un buen terapeuta Iniciado.

jueves, 1 de mayo de 2014

Reflexiones en la ducha... La vida es como un anuncio de Donettes



Sí... la vida es como un anuncio de Donettes. Cuando tienes algo que interesa a los demás, te salen amig@s por todas partes.

Ya me lo decían mis padres, amig@s las podrás contar con los dedos de una mano. Y si tienes algun@ que no vaya por interés, da gracias.

El hecho es que somos seres interdependientes, nos necesitamos unos a otros para relacionarnos, para nuestra salud, para crecer y desarrollarnos como Ser multidimensional. En sí, se podría decir que todas las relaciones albergan un interés más evidente o más oculto según el grado de necesidad entre las personas.

Dicho así, el concepto de amistad parece quedar en una utopía de ensueño. Incluso las relaciones románticas quedan opacadas por la amargura del "por interés, te quiero Andrés". Pero no hace falta dramatizar, no es que tu pareja o tus amig@s finjan querer estar contigo. A veces el interés es tan interno, que se queda en el nivel de las tendencias kármicas, y por lo tanto, en la mayoría de las personas es inconsciente.