jueves, 31 de diciembre de 2015

Adiós 2015... costumbres que deberían perdurar

Hoy es día de despedida para muchas personas, sobre todo para las personas que siguen el calendario romano, la tradicción cristiana y occidental. Se piensa en todo lo que se ha hecho este año y se hace balance. Después se hace una proyección para el próximo año y se formulan los propósitos, lo que deseamos cumplir o alcanzar.

Es una costumbre importante, que no deberíamos perder. Hacer balance de lo acontecido, revisar qué hemos hecho y qué frutos hemos obtenido de ello, fijarnos en cuáles han sido nuestros errores para aprender de ellos y rectificar nuestra forma de actuar para que el próximo año todo vaya mejor. Es un acto de introspección que aún es popuparmente mantenido e incluso hay gente que lo hace acompañado con una pequeña ceremonia.

Esto inevitablemente nos hace pensar en que no estamos tan lejos de aquellos tiempos, que aún perduran memorias de las antiguas tradiciones. En el paganismo, había una festividad que coincidía con lo que se adoptó como la festividad cristiana de Todos los Santos, y que entonces era considerada como el fin del año. En la tradición cristiana la fecha se ha movido algo en el calendario( por motivos que si queréis comentaré en otro post) pero lo que se ceebra viene a ser lo mismo.

Así pues, os invito a continuar con esta tradición, una práctica para mejorar como personas y ser más felices, que parte de la toma de conciencia a partir de la autoobservación ¡y qué mejor forma de aprender que de nosotr@s mism@s!


Que tengáis una feliz y amorosa despedida del año 2015 y el 2016 venga cargado de bendiciones.

Un abrazo para tod@s ;)

martes, 29 de diciembre de 2015

Corazón roto

Qué largos se hacen los días cuando uno no encuentra consuelo. Escudriñando cada gesto, cada mirada, cada hecho, buscando un atisbo de gesto cariñoso. Creo que no he conocido ninguna sensación tan aterradora como la de no sentirse amado.

Cuando desaparece el amor, desaparece la vida... y con ella su sentido. ¿Cómo sería esta existencia si verdaderamente no hubiera amor? Amor entendido verdaderamente como lo que es... la experiencia expansiva de inclusión, donde desaparecen las barreras de lo personal, donde tú y yo formamos parte de un todo junto con toda manifestación vibrando en una armonía y una paz profundas y lumínicas.

Somos como plantas y el amor es nuestro sol... cuando el amor se oscurece o lo tapa una nube poco a poco nos sentimos morir y sufrimos y sufrimos, muchas veces sin saber la causa.

Sintiendo mi corazón, escuchando lo que tiene que decir, me he dado cuenta de que un día se rompió, se rompió en miles de pedazos y me quedó la sensación de que no se podría reparar. Unas burdas palabras de "venga, ya está, ya ha pasado" me resultaban como poner un trozo de celo en un jarrón de cristal impoluto. Entonces decidí vivir sin sentir, porque un corazón destrozado, duele... vivir con dolor es insoportable.

Las experiencias del alma se van dando y van surgiendo sensaciones físicas, emociones, pensamientos, deseos y aspiraciones de los que debemos tomar conciencia, asimilar e integrar. Cuando por el motivo que sea optamos por obviar, reprimir o dejar de expresar alguno de estos aspectos, se van formando bolsas. A medida que va pasando el tiempo y van sucediendo más acontecimientos, se van creando capas (como una cebolla) y en cada capa van quedando esas bolsas que no se han podido expresar o manifestar. Llega un momento en el que las bolsas, con tanta presión, explotan y todo aquello que guardamos sale de repente como una abalancha a toda presión.

Esta abrumadora situación suele pillarnos por sorpresa mediante una enfermedad o a raíz de acontecimientos relacionados con los vínculos afectivos o sociales. Normalmente la gente suele asociar lo que le ocurre a cosas externas "mira lo que me ha hecho fulanito", "menganita es una mala persona"...

Sin embargo, hoy en día tenemos la posibilidad de emprender un viaje a nuestro interior, a través de todas esas capas, para ir desenterrando conscientemente esas bolsas. Así poco a poco todo eso puede ir poniéndose en su lugar y evitamos daños colaterales y sufrimiento.

Ahora estoy haciendo el trabajo de mi alma y tengo la firme determinación de encontrar un remedio. Me he dado cuenta del tremendo error de dejar mi corazón en manos de los demás, de pretender que me quisieran pesara lo que pesara, de intentar ser lo que los demás querían que yo fuese para hacerlos felices, de buscar aceptación en los demás... 

Ahora sé que debo mirarme a mí misma sin temor, debo sentirme profundamente y hacerme íntima conmigo misma, esclarecer qué necesito verdaderamente y forjarme un nuevo corazón a mi medida con el que esté cómoda, desde el respeto hacia mí misma. Creo que he encontrado lo que buscaba...