viernes, 12 de abril de 2019

21 años de Renacida

Va bien recordar la fragilidad de la vida, que se nos da la oportunidad de hacer algo bueno con ella y que cada momento cuenta y es importante.

Va bien tener presente el cambio, que todo está en constante movimiento y nunca es igual aunque nos parezca que es lineal. Navegamos en el mar de la incertidumbre de no saber cuándo la vida dará un giro, cuándo desaparecerán cosas o personas de nuestra vida o cuándo vendrán, cuándo encontraremos las respuestas, cuándo alcanzaremos nuestros sueños, y si hay algo mejor para nosotros que aún no sabemos.

Ahí está la salsita, la gracia y la maestría de aprender a convivir con los enigmas y misterios, confiando en que todo está bien como está y que la vida nos da lo que necesitamos cadaun@ de nosotr@s en cada instante, lo veamos o no.

Aprender en los brazos de la Muerte es una aventura dulce y devastadora a la vez, marca de por vida. Su profundidad y capacidad de cambio promueven el Amor a lo auténtico y a prescindir de lo banal. Se convierte en el motor del autodescubrimiento y en el propósito de Ser. Ser Uno con la muerte para vivir eternamente.

💜 Gracias a la Vida por esta oportunidad 💜 

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