viernes, 31 de mayo de 2019

Nostalgia... de los momentos de confidencia y largas conversaciones que comienzan cuando el mundo se va a dormir.


Me encanta ese momento del día, cuando ya está todo hecho y es hora de dormir. Todos se van a la cama y se entregan al sueño. Mientrastanto, la calma y la serenidad se apoderan de todo y la energía del ambiente empieza a enlentecerse y a suavizarse, casi podría parecer que el tiempo sucede más pesado y despacio.


En la compañía adecuada, cuando hay buena sintonía, se puede apreciar que en el silencio y la oscuridad de la noche ya no hace falta seguir manteniendo la máscara que se suele llevar a lo largo del día y sale la verdadera alma de cada uno. Es el momento mágico en el que se abren los corazones de par en par y podemos conocernos a flor de piel, hablar de lo que es para nosotr@s verdaderamente importante y expresar nuestros desvaríos y filosofías varias sin mantener las formas. 


Nostalgia de compartir sensaciones, pensamientos, reflexiones... bajo la tenue luz encendida en la noche, entre susurros, en pijama, com el pelo relajadamente despeinado, riendo silenciosamente o compartiendo lágrimas, soñando despierta, descubriendo nuevas facetas...


Momentos íntimos de compartir que expanden mi corazón por la fortuna de que alguien me cuente sus secretos, alegrías, amoríos y pesares y me permita asomarme más allá de las fachadas y de las apariencias que no dejan que se vea cómo es realmente con el ajetreo diario. Y también de abrirme y dejar ver y sentir la cara oculta y misteriosa que aguarda ser descubierta y escuchada sin exigencias ni prejuicios.


Probablemente esas personas no leerán esto que escribo aquí, pero me siento muy agradecida por esa confianza y por la oportunidad de poder descubrir la belleza particular de esas almas.


¡Por muchos momentos más de apertura, confianza y respeto!


💖🌈🦋

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