Desde el principio tenía el impulso de cambiar el mundo, reciclar, concienciar, educar, hacerme de una ONG, ayudar y estar con l@s más desprotegid@s o marginad@s, luchar contra la extinción de especies y todo lo que daña al medioambiente... Era una defensora de lo que la gente llama "causas perdidas". Eso da sentido a que actualmente me dedique la mayor parte del tiempo a acompañar y ayudar a otras personas. La gente cree que el Ser Humano está perdido. He oído que hasta dicen que es el virus de este planeta... y otras muchas cosas que destilan muy poco aprecio por lo que somos.
Una causa está perdida cuando ya no hay remedio, no hay solución, nada que hacer para que las cosas vayan bien. Dejando al margen que la concepción de bien o mal es sumamente dualista y sujeta a los filtros y la moralidad de cada cuál, quizá iría bien revisar qué significa "causa perdida".
Habitualmente me han dicho que lo que defiendo o por lo que lucho no me lleva a nada, que es perder el tiempo. Pero hay cosas que merece la pena intentar aunque a priori no nos lleven a nada. Cuando nace un impulso, una iniciativa con energía, es de gran valor atender qué lleva intrínseco, qué trae a nuestra vida. Podría ser una semilla de bien que sólo necesita ser descubierta y nutrida para dar frutos con innumerables beneficios.
Algo va hacia su perdición cuando sigue la inercia y continúa la línea desde que apareció, nace, se desarrolla, degenera y muere por agotamiento de esa energía, sin que ello implique ninguna aportación salvo alimentar las tendencias que le hicieron surgir. Pero está claro que si alguien tiene interés por un tema, deberá invertir energía y tiempo, crear las circunstancias adecuadas y oportunas para que eso se de. ¡Que se lo digan a l@s investigador@s! Lo que suele pasar es que según qué temas están infravalorados catalogados de forma despectiva... y otros supravalorados como si fueran más guays o de triunfador@s.
Bajo mi punto de vista, en el caso del Ser Humano, es una causa perdida cuando manifiesta puramente los impulsos de su ego y se mantiene en el flujo egoico a pesar de que sabe que eso sólo le aporta, a él y a los demás, dolor y sufrimiento. Mientras exista ese acercamiento, esa posesión de los deseos y rechazos y esa indiferencia hacia el resto de la Creación, efectivamente el Ser Humano actuará como un cáncer que se separa del Todo para hacer su voluntad individual, intentando controlar e invadir toda la Tierra y el Universo.
Sin embargo, mi Fe en la Humanidad sustenta mi Confianza en esa Lucidez que alberga nuestro Ser. Somos más allá de nuestros caprichos, de nuestros deseos, de nuestras imágenes creadas a cerca de la vida y de los demás. En el fondo de nuestro Ser buscamos el Descanso y la Serenidad, la Felicidad de no ansiar nada por sentirnos complet@s por nosotr@s mism@s, con la conciencia de que el bienestar de tod@s es también el propio.
En absoluto he luchado por causas perdidas. Mientras estemos en manifestación, hay oportunidad de cambiar las cosas si nos hacemos conscientes de la importancia y de la urgencia de cambiar Ahora. La cuestión es darse cuenta de qué puede hacer cada un@ en este momento y vernos como piezas del mismo puzle.
Si alguien tiene el impulso de trabajar por una causa, no le desanimes. Sé su apoyo o permanece en silencio. ¡Quién sabe lo que surgirá de esa iniciativa! Frustrar esa energía sólo lleva a la desenergetización y a la decrepitud, que en ocasiones puede llevar a la pérdida del Sentido perpetuando un angustioso y doloroso bloqueo en el Ser. Así que dejemos que la vida fluya en lo creativo y disfrutemos con gratitud de todo lo que nos da.
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