lunes, 9 de noviembre de 2015

Los ciclos.Viento y Marea, calma absoluta y felicidad.


La vida consta de ciclos, son ciclos dentro de ciclos. Pasamos por diferentes etapas y una nos va llevando a la otra en un fluir variable, pero incesante.

Nacemos a esta existencia física, crecemos, nos desarrollamos, maduramos, envejecemos y morimos. Esta muerte es un cambio de estado, un fin para dar lugar a un nuevo comienzo. Y así la rueda sigue girando y un nuevo ciclo comienza...

Además de este ciclo, están los ciclos del propio cuerpo: procesos metabólicos, células, actividad de los órganos y los sistemas del organismo, ritmo circadiano... Del mismo modo que a nivel físico todo va siguiendo ciclos, a nivel energético y en los diferentes cuerpos emocional, mental y espiritual, se producen este tipo de movimientos. Podemos fijarnos en los movimientos y cambios que se dan en la naturaleza, son una muestra física bien visible de lo que ocurre también en los mundos internos: los ciclos del sol, de la luna, los cambios en los árboles, en  los animales (el pelo, la reproducción)...

Tenemos dividido el año en 4 estaciones y en 12 meses. Cada mes a su vez está dividido en 4 semanas aproximadamente. Cada semana en 7 días. Cada día en dos partes bien diferenciadas, el día y la noche; y también en horas... Y vuelta a empezar...

Somos seres de naturaleza cíclica. Estamos imbuidos en un flujo cíclico constante que nos lleva por el camino espiral hacia la completitud y la realización plena. Cada vuelta al ciclo es una forma de pulirnos un poco más, es una vuelta al cuenco que nos empuja más profundo hacia nuestro interior, para que nos acerquemos más y más a nuestra verdadera naturaleza.

Durante estos ciclos surgen etapas de descubrimiento, ilusión y emprendimiento, de siembra; de alimentar, abonar y cuidar nuestros proyectos, de crecimiento; de recoger lo sembrado, disfrutar del los resultados de lo trabajado, de tomar conciencia y sopesar; y de deshacer o destruir, de deshechar aquello que ya no sirve, que entorpece o resulta un lastre, es tiempo de morir a lo pasado para renacer o renovarse.

Todo es cambiante. Las energías fluyen cíclicamente. Según la fase en la que nos encontremos y cómo sea nuestra relación con ese aspecto es posible que estemos más felices, más alegres, más vitales o que por el contrario nos sintamos más abrumad@s, cansad@s, confus@s, desorientad@s, lo que vendría a ser una crisis debido a un rechazo o una resistencia hacia un determinado aspecto. 

Si ocurre esto último, hemos dado con algo que resuena con nuestras dificultades y nos está indicando dónde debemos poner nuestra atención. Si lo hacemos, si escuchamos lo que nuestro inconsciente (o nuestra alma) desea comunicar, pasaremos por momentos caóticos, de desorden, de desorientación, de confusión. Pero no temas... sigue centrando ahí tu atención, observa qué surge... y llegarás a una comprensión más profunda y esclarecedora de lo que realmente eres, de lo que realmente necesitas.

En los casos de crisis podemos sentir como mareas que nos envuelven y nos azotan. Corrientes que nos sacuden y nos intentan llevar de un lado a otro. A veces son como vientos que soplan en contra y a veces a favor. Dan ganas de abandonar... pero no te rindas... disfruta de la sensación de ser llevad@, practica la confianza en una voluntad más profunda que la de la propia personalidad, observa hacia dónde te conduce el corazón cuando los ojos no consiguen ver...

En la noche oscura del alma, cuando navegues en la oscuridad de la mar, sin rumbo pero con el anhelo de llegar a la tierra prometida... confía, descansa en la paz de tu corazón que en el fondo sabe que lo mejor que puedes hacer es dejar que tu alma te lleve hacia un nuevo amanecer.

Cuando las aguas de tus emociones y los vientos de tu mente se rindan a tu verdadero Ser, llegarás a la orilla, al alba. Mira al horizonte... te está esperando ¿lo ves? Hay un rayito de luz... ahí está asomando tu Alma. Atrás queda la tempestad, el vagar en la confusión, la oscuridad, la desesperación, la tristeza, el desasosiego... es un nuevo despertar, una nueva oportunidad :)

Justo en esta época del año todo se desordena, afloran las oscuridades y todo aquello de lo que no hemos sido conscientes regresa a nosotr@s. Resurgen los asuntos pendientes para ser resueltos y los seres que han desencarnado se despiden y se preparan para ascender a la luz.

Aprovechemos pues para hacer un buen balance y cortar con lo que ya no sirve. Desterremos d enuestras vidas lo que no nos hace felices. Despidámonos de todas aquellas relaciones que ya no son sostenibles y de aquellas personas que han fallecido para dejarlas partir. Con respeto, amor y gratitud hacia todos los seres.

Feliz final de ciclo. Feliz Samhain. Feliz ciclo nuevo! :)

No hay comentarios:

Publicar un comentario