viernes, 31 de mayo de 2019

Nostalgia... de los momentos de confidencia y largas conversaciones que comienzan cuando el mundo se va a dormir.


Me encanta ese momento del día, cuando ya está todo hecho y es hora de dormir. Todos se van a la cama y se entregan al sueño. Mientrastanto, la calma y la serenidad se apoderan de todo y la energía del ambiente empieza a enlentecerse y a suavizarse, casi podría parecer que el tiempo sucede más pesado y despacio.


En la compañía adecuada, cuando hay buena sintonía, se puede apreciar que en el silencio y la oscuridad de la noche ya no hace falta seguir manteniendo la máscara que se suele llevar a lo largo del día y sale la verdadera alma de cada uno. Es el momento mágico en el que se abren los corazones de par en par y podemos conocernos a flor de piel, hablar de lo que es para nosotr@s verdaderamente importante y expresar nuestros desvaríos y filosofías varias sin mantener las formas. 


Nostalgia de compartir sensaciones, pensamientos, reflexiones... bajo la tenue luz encendida en la noche, entre susurros, en pijama, com el pelo relajadamente despeinado, riendo silenciosamente o compartiendo lágrimas, soñando despierta, descubriendo nuevas facetas...


Momentos íntimos de compartir que expanden mi corazón por la fortuna de que alguien me cuente sus secretos, alegrías, amoríos y pesares y me permita asomarme más allá de las fachadas y de las apariencias que no dejan que se vea cómo es realmente con el ajetreo diario. Y también de abrirme y dejar ver y sentir la cara oculta y misteriosa que aguarda ser descubierta y escuchada sin exigencias ni prejuicios.


Probablemente esas personas no leerán esto que escribo aquí, pero me siento muy agradecida por esa confianza y por la oportunidad de poder descubrir la belleza particular de esas almas.


¡Por muchos momentos más de apertura, confianza y respeto!


💖🌈🦋

domingo, 28 de abril de 2019

Crisis por presión

Sentir que la vida aprieta, que por todos los flancos hay presión. Preguntas que surgen de la mente y se clavan en el corazón. Incertidumbre por navegar en el mar de lo incierto hacia no se sabe dónde, ni si es ahora el momento de elegir o conviene primero llegar a algún puerto.

Aguantar las lágrimas hasta no poder más y explotar en la locura del desvarío inestable de una realidad maleable, inatrapable y aparentemente eterna, en la soledad y la impotencia del Alma.

No saber si en el interior es de noche o es de día, si llueve o brilla el sol en el corazón, si las sensaciones son propias, adquiridas o generadas. Vivir en el torbellino arrollador de la paranoia lamentando la posibilidad de cometer errores irreparables, pues el tiempo que es perdido no vuelve y la vida es algo demasiado precioso como para dejarla pasar.

Perder el sentido de todo, los agarres, las esperanzas. Ver el rostro crudo de la existencia que exige tramo a tramo una elección, cada vez que se elige también se descarta. Contemplar infinitos puntos de vista, posibilidades, opiniones... y ver que todo está equivocado, es incompleto y diminuto.

Sentir el corsé de la vida apretando hasta casi no poder respirar, contener el aliento hasta dejar de pensar. Sentir la fría caricia de la muerte al pasar para recordar lo efímero de los instantes, la fragilidad del momento y lo importante de alcanzar los verdaderos sueños.

Nada tiene sentido si no es porque al final está la felicidad, el gozo de Ser y realizar la plenitud.


viernes, 12 de abril de 2019

21 años de Renacida

Va bien recordar la fragilidad de la vida, que se nos da la oportunidad de hacer algo bueno con ella y que cada momento cuenta y es importante.

Va bien tener presente el cambio, que todo está en constante movimiento y nunca es igual aunque nos parezca que es lineal. Navegamos en el mar de la incertidumbre de no saber cuándo la vida dará un giro, cuándo desaparecerán cosas o personas de nuestra vida o cuándo vendrán, cuándo encontraremos las respuestas, cuándo alcanzaremos nuestros sueños, y si hay algo mejor para nosotros que aún no sabemos.

Ahí está la salsita, la gracia y la maestría de aprender a convivir con los enigmas y misterios, confiando en que todo está bien como está y que la vida nos da lo que necesitamos cadaun@ de nosotr@s en cada instante, lo veamos o no.

Aprender en los brazos de la Muerte es una aventura dulce y devastadora a la vez, marca de por vida. Su profundidad y capacidad de cambio promueven el Amor a lo auténtico y a prescindir de lo banal. Se convierte en el motor del autodescubrimiento y en el propósito de Ser. Ser Uno con la muerte para vivir eternamente.

💜 Gracias a la Vida por esta oportunidad 💜 

lunes, 18 de marzo de 2019

Reflexiones de cansancio

Debí rendirme hace tiempo. Dejar que las ilusiones se desvanecieran por sí mismas, que las esperanzas se diluyeran en el tiempo como las lágrimas bajo la lluvia. Debí abandonar los sueños de cuentos de hadas, los deseos de vivir en un mundo rosa de romanticismo, ternura y pasión. Debí soltar cualquier atisbo de ilusión e impresión de que un día todo sería bonito y a mi manera.
¿Y por qué? Pues porque eso me ha hecho vivir sufriendo. Pasar el tiempo esperando algo que nunca será. Sentir la vida escurriéndose mientras descarto y juzgo si las cosas son o no como deben ser. Ver a los demás sin saber si me aman de verdad o es sólo lo que yo quiero ver.

viernes, 22 de febrero de 2019

El Tesoro de la Completitud

Estoy cansada, harta, desgastada. De tanto esfuerzo y presión interna, no he conseguido más que hastiarme de la vida, de la gente y de mí misma. Necesito retirarme, perderme un tiempo y dejarme olvidada, que el dolor se disperse y ya no se acuerde más de mí. 

Quiero dejar de buscar ser aceptada, amada y/o reconocida. Quiero ser simplemente yo en cada momento sin preocuparme por si eso hará que me quede sola o si permitirá que pueda contar con alguien.

La mayor soledad que he sentido es la de no saber si la gente de mi alrededor me ama de verdad o si sólo se mantiene cerca de mí porque ofrezco lo que se espera de mí (a mi forma, dentro de mis posibilidades, con mis virtudes y defectos).

Anhelo con todo mi Ser dejar atrás la culpa "por no ser lo suficientemente perfecta" que me obliga a someterme por sentirme en deuda con el mundo por mis errores. Mi deseo de complacer para que me amen es mi talón de Aquiles, mi ruina, la trampa de mi Yo que necesita sentirse importante y especial para alguien. Y estoy agotada, exhausta... Al borde del "ya no me importa". Pero mentiría si lo dijera, porque lo cierto es que aún siento esa tentación de la búsqueda de ser amada y aceptada, siento el vacío de la falta de Amor y ahora sé que debo partir en busca de esa parte de mi Ser...

Volveré a sumergirme en las profundidades del Gran Lago, y me dejaré llevar al mismísimo Océano Universal si es preciso, para encontrar ese tesoro que me llevará al descanso y a la recuperación de la Inocencia Realizada y la Virginidad del Ser. Completa por fin, sin vacío, sin carencia, simplemente siendo lo que siempre fui sin obstáculos ni tapujos, volveré a la superficie y compartiré lo aprendido. Porque esto no es personal, es una aventura en la que tod@s estamos implicad@s.

lunes, 19 de noviembre de 2018

La Despedida

Despedirse es un trago amargo, triste. Un final de cambio para un nuevo inicio en la distancia, en la separación. 

Especialmente si es un ser amado el que parte o del que nos separamos, podemos sentir dolor y pena.

Pero lo realmente trágico es la despedida que no llega a suceder. Palabras por decir, besos y abrazos por compartir, sentimientos verdaderos que quedan en el aire que deberán ser reprimidos y guardados... todo esto causa un dolor extremo que perdura en el tiempo, un sufrimiento que absorbe la alegría y las ganas de vivir.

Hay oportunidades que no se sabe si alguna vez volverán y las despedidas son esa clase de asuntos que quedan pendientes y nos atormentan y entristecen de por vida.

Por eso, much@s desean la segunda oportunidad, pero lo que puede ocurrir es que no llega y debemos entonces aprender a vivir con ello. ¿Cómo? Realizando el aprendizaje y dándonos cuenta de lo bueno que nos ha aportado la experiencia. 

miércoles, 17 de octubre de 2018

Experiencia Masculino y Femenino: Los Elementos

Te acercas, como una ráfaga de Aire entrando en mi Ser, en este cuerpo de Fuego. Avivando la llama del Deseo que nos une y nos consume en un abrazo de transformación y disolución en el Uno.

Te deslizas y fluyes libremente por mi cuerpo calando poco a poco, como el Agua que penetra suavemente en la oscuridad y profundidad de la Tierra, hasta las entrañas del Ser.

Somos Aire en el Fuego, Agua en la Tierra. Las polaridades del Espíritu regocijándose en la Materia.