miércoles, 17 de octubre de 2018

Experiencia Masculino y Femenino: Los Elementos

Te acercas, como una ráfaga de Aire entrando en mi Ser, en este cuerpo de Fuego. Avivando la llama del Deseo que nos une y nos consume en un abrazo de transformación y disolución en el Uno.

Te deslizas y fluyes libremente por mi cuerpo calando poco a poco, como el Agua que penetra suavemente en la oscuridad y profundidad de la Tierra, hasta las entrañas del Ser.

Somos Aire en el Fuego, Agua en la Tierra. Las polaridades del Espíritu regocijándose en la Materia.


martes, 25 de septiembre de 2018

Corazones sufrientes

Hay errores del corazón que cuestan una vida o incluso más de una. Amar a la persona equivocada, sentirse unid@ a alguien que no corresponde, desear un vida con alguien que prefiere "repartir" amor sin limitación ni compromiso alguno, perpetuar relaciones que hace tiempo que se agotaron... 

Cuando el amor no es correspondido, no fluye libre o no es bidireccional, el corazón sufre. Se ve presionado e impulsado por el deseo de poseer lo deseado, de hacerlo propio y/o por la exigencia de que se cubran sus necesidades. El deseo, en cualquiera de sus formas, opaca el amor profundo y vuelve al corazón completamente loco y sediento. Se transforma en una obsesión de ansia, incompletitud y puro egoísmo. Lo que en un principio era un estado de apertura a la vida y a la belleza de todas las cosas, se convierte en un estado de carencia, de necesidad. Se vuelve algo enfermizo y completamente opuesto al Amor. Se puede experimentar la sensación de haber perdido totalmente la cabeza, soledad, vacío, pérdida del apetito y del sueño, apatía e indiferencia, problemas de autoestima, incertidumbre, dudas, inseguridad, miedo o pánico...

El antídoto para esto pasa por la rendición a la realidad. Es necesario abrir bien los ojos y observar más allá de la bruma de la emoción, las creencias y los deseos. Ser flexible y valiente para traspasar los velos de los mundos inferiores y asomarse al balcón del observador para tener una vista panorámica de la vida y sus aspectos. Esto ayuda a tocar con los pies el suelo y a darse cuenta de las dinámicas, de los pros y los contras, de lo que es ilusión y lo que está ocurriendo.

El siguiente paso es la aceptación. Una vez se ha descubierto lo que ocurre, sólo cabe asumir que las cosas son como son y relajarse en la inutilidad de intentar cambiarlo. Si el corazón sufre es porque se aleja de su camino. Hay que revisar bien qué le duele, cuándo le duele para ver dónde está la herida y también las consecuencias que esto tiene en la vida práctica.

El Amor no duele, nos escuecen las heridas, pero eso sólo tiene que ver con cadauno. No podemos culpar a los demás de lo que nos ocurre y quedarnos ajenos, al margen. Así sólo nos volvemos víctimas que se ven arrastradas por sensaciones, instintos y pasiones ciegos que no llevan a ningún lado y suponen una gran pérdida de energía y tiempo, nos subyugan y nos esclavizan.

Si buscas el Amor auténtico y no te con formas con cualquier cosa, fíjate en lo que te hace sentir a gusto, libre, en apertura. En lo que se da de forma natural, sin esfuerzo, que viene de frente y de forma inexorable te abraza sin que puedas oponer resistencia alguna, sientes una rendición plena y sincera de todo tu Ser. Se produce una entrega incondicional y completa. Todo lo demás son sucedáneos, proyecciones, sustitutivos, fantasmas de la mente.

Si no encuentras el Amor en tu vida, mira tus heridas, en ellas encontrarás la clave. 

viernes, 24 de agosto de 2018

Corazones de otro mundo

Hay corazones de muchas clases, tantas como almas habitan esta Tierra.

Los corazones de fantasía, de magia y alegría, no están hechos para todo el mundo. O mejor dicho, todo el mundo no está preparado para entrar en contacto con este tipo de corazones. A menudo no son comprendidos y se desconfía de ellos porque no funcionan como la mayoría, como si pertenecieran a otro mundo. Las personas que tienen un corazón de este tipo, suelen sufrir porque sienten que juegan con su corazón y sus sentimientos, se sienten incomprendidas en su forma de amar y expresar el cariño, y frecuentemente reciben grandes desengaños amorosos.

Los corazones fantásticos y mágicos, son susceptibles a romperse al mismo tiempo que estalla la burbuja de las ilusiones donde proyectan sueños que se hacen realidad. Al ser tan pasionales en sus sueños, esto genera una explosión interna que devasta cualquier resquicio de esperanza concerniente a lo desvanecido y pueden entrar en periodos de tristeza profunda y vacío creativo.

Las almas portadoras de estos corazones son joviales, creativas, amorosas, juguetonas y vivarachas. Llevan siempre la inquietud de aprender y compartir con el mundo, dentro del respeto y la gratitud. Su inocencia puede hacerles parecer tontos, pero muchas veces es porque su conciencia o códigos éticos no les permiten ver la maldad o las malas intenciones en los demás, les resulta inconcebible.

Funcionan muy bien con el calor del amor y el cariño, sin embargo les hiere en extremo la frialdad y la indiferencia. Una actitud amorosa sincera puede generar en estos corazones una gran apertura al mundo, haciendo que brote la fuente creativa de su potencial y que se desate la magia a su alrededor. Son muy divertidos, originales e innovadores, capaces de no dejar indiferente a nadie que se acerque a conocerlos con interés, honestidad y respeto.

Si tienes un corazón fantástico y mágico, tienes un gran tesoro que cuidar y alimentar. Nútrelo de amor y alegría de tu propia cosecha. Construye tus sueños contando con lo que dispones por ti mism@, porque tú eres el/la arquitect@ de tu propia vida. Valora tu potencial creativo y tu capacidad de hacer cambios en ti y a tu alrededor (¡eso es pura magia!) y utilízalos para transformar los obstáculos y lo negativo en tu beneficio y el de todos los seres. Sé fiel a la intuición profunda de tu corazón y jamás te sentirás perdid@, no importa lo que opinen los demás si tienes claro lo que deseas. Recuerda que la felicidad está siempre dónde tú estés, no es un lugar, ni una cosa, ni una persona, es un estado. Que nada te prive de compartir tus ideas, por muy locas que sean, podrían cambiar el mundo! Y precaución con la inocencia, tomar en serio y creer todo lo que nos dicen nos puede poner en peligro, utiliza el discernimiento y la razón para compensar el idealismo del corazón. 

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lunes, 16 de julio de 2018

Más sobre la crueldad

Si es fácil ver la crueldad en este mundo, la cosa cambia cuando se propone la observación de sí mism@ en relación con ella. Por norma general tenemos cierta resistencia a reconocer en nosotr@s mism@s nuestros errores, defectos o características que categorizamos como negativas. Y la crueldad por norma general, se encuentra relegada a este cajón desastre de "cosas malas" que no queremos mirar.

Podemos observar nuestras relaciones: con otras personas, con el trabajo, con el dinero, con la familia, con la pareja... y esto ya nos dará algunas pistas. Pero lo que va a ser verdaderamente sorprendente y revelador es mirar detenidamente la relación que tenemos con nosotr@s mism@s.

Me he dado cuenta tras tiempo de trabajo interno, de que todos los seres vivos poseemos una capacidad innata de ser crueles. Es una cuestión de supervivencia, que nos permite seguir adelante en situaciones difíciles y abrumadoras, en ocasiones en las que está en peligro la integridad del individuo. Hace posible que un ser vivo tenga la sangre fría y la fuerza necesaria para derrotar a su depredador, o para defender a sus crías, o para conseguir el alimento en época de escasez, o para mantener a salvo la manada. En estas situaciones se suele hacer algún sacrificio en el que está en juego la vida o la integridad de alguien, y se da una selección natural que provoca que unos abandonen el camino y permite que otros lo continúen. Es una capacidad que permite la continuidad de la vida.

En el caso de los seres humanos, esta capacidad como otras, se ha ido desvirtuando al ir perdiendo su lugar como herramienta de supervivencia. Se ha convertido en una filosofía de vida, de forma consciente o inconsciente, y nos hemos quedado atrapados en su red dando vueltas y desorientados. Se ha construido un tipo de sociedad que se sustenta con el sufrimiento, favoreciendo el autoencarcelamiento de las personas en vidas grises y automatizadas, programadas, reprimidas, en las que la creatividad y la capacidad de reflexionar y elegir por un@ mism@ son posibilidades remotas que brillan por su ausencia.  Y si alguien con criterio propio, independiente de lo que dicen por la tele o los medios de comunicación, reclama lo que le pertenece en un acto de rebeldía es un ser sumamente cruel y violento, quizá un enagenado.
Poco a poco, con el paso de los años y la construcción de éticas y moralidades, los juicios han ido mellando el verdadero significado de las características y las capacidades del ser humano, muchas veces con el fin de diferenciarlo de los animales y del resto de la creación, así como de someter a las mentes despiertas e inquietas a través de dogmas y lo que se hacen llamar hoy en día religiones (que en el sentido estricto del término, no lo son). Craso error, por un lado porque en muchos aspectos, en la naturaleza encontraremos la respuesta a dudas y cuestiones de nuestra vida cotidiana; y por otro lado, porque las mentes lúcidas son capaces de darse cuenta de las trampas que otras personas ocn nivel de conciencia más reducido quieran ponerles. La crueldad ha sido etiquetada como la capacidad de disfrutar con el sufrimiento, de tener sangre fría para dañar sin empatía alguna. Pero este es su aspecto desequilibrado o negativo, que se da cuando es desvirtuada, reprimida o alimentada. De este modo, se obvia la importancia que tiene ésta para llevar a cabo decisiones cruciales en las que es necesario contemplar un bien superior al personal y que beneficiaran a todo un grupo, una especie, una familia, una empresa, un colectivo... o incluso en las relaciones interpersonales. La crueldad en su equilibrio nos permite desvincularnos del acaloramiento de las emociones para poder pensar de forma justa y objetiva, comunicar noticias en momentos delicados, acabar con relaciones, poner límites...

Debemos tener en cuenta que la clave está en saber mantener el equilibrio. Para ello un buen ejercicio es dejar a un lado los juicios, las ideas, las creencias y todo lo que  nos han contado al respecto. Y ahora, observa.

Yo me he dado cuenta de lo tremendamente cruel que puedo llegar a ser observando mi dolor. He visto en mí que la mayoría de las veces que sufro, por no decir todas, es a causa del dolor que me inflijo a mí misma. Cada vez que no me respeto, que le do vueltas a temas dolorosos, que no pongo límites... en definitiva, cuando no soy yo misma, estoy ejerciendo un gran acto de crueldad. Sé que algo no me hace bien o no me conviene y sigo ahí... aferrada a un clavo ardiendo.

Así que he descubierto que el verdugo más cruel es un@ mism@. Cada un@ tenemos la llave de nuestra propia liberación y no nos damos cuenta. En algunos casos, aunque nos damos cuenta, estamos tan aferrad@s a los miedos, a la supervivencia, a las justificaciones... a ese YO que hemos creado, que nos ciega y mantiene pres@s de nosotr@s mism@s. Llegad@s a este punto ¿qué elegimos hacer?

miércoles, 11 de julio de 2018

La crueldad

Me encuentro en una etapa del camino en la que hay un tema recurrente que me acompaña en mis momentos de práctica y meditación, también en mis momentos de vacío me asalta la inquietud y el impulso de comprender más a cerca de ella. Tan presente en mí, en mi vida, en mi historia... se trata de la Crueldad, el aspecto cruel de mi Ser.

Trato de comprender qué es y qué hacer con ella. Intento ver cómo se ha estado manifestando en mi vida, cómo me ha condicionado y todo lo que ha provocado en mí y a mi alrededor.

Durante tiempo he estado rodeada de ambientes en los que había agresividad y violencia. He sido testigo y me he visto envuelta en situaciones de peleas, malostratos, vejaciones, discusiones, chantajes, amenazas... todos ellos de varias clases y diferente grado de gravedad. Todo esto ha ido generando en mí un caldo de cultivo para el miedo, el pánico, el terror, la sumisión y la tendencia a la evasión de los conflictos mediante el silencio y la huida. He aprendido en primera persona lo que es el miedo a perder, a sufrir, a que me castiguen... y quedé presa de ello por puro pánico. Yo misma me forjé una cárcel de la que no podía salir porque me creí víctima de mis circunstancias, y una víctima no puede hacer nada.

Desde fuera, la gente común lo ve como situaciones crueles por parte de gente que tiene maldad o está enferma, que en su momento se vio desbordada por la ira, el enfado, la frustración y sus propias limitaciones de conciencia, y actuaron mal haciendo daño a otras personas. ¿Cómo puede ser capaz una persona de matar a otra? ¿Cómo puede un cónyuge amenazar o agredir al otro, si en realidad se quieren? ¿Cómo pueden unos padres no querer ni respetar a sus hijos, que son sangre de su sangre? Son cosas inconcebibles para algunos, pero si nos quitamos la venda de los ojos y estamos dispuestos a ver, es el pan de cada día para mucha gente. Abusos (sexuales, de poder...), violaciones (de la intimidad, derechos, sexual...), palizas, abandonos, robo de bebés, asesinatos, acosos, bullying, negación y privación de los derechos humanos... esto está ocurriendo cada segundo en cada rincón del planeta y no podemos hacer nada por evitarlo. Y nos parece tremendamente injusto y cruel.

Pero llega un momento, si queremos avanzar en el camino, que debemos enfrentarnos a esto. Es necesario mirar todo lo ocurrido tomando distancia y fijándonos en la línea de los acontecimientos y la circunstancias. Es entonces cuando todo empieza a cobrar sentido y lo que en un principio parecía sumamente cruel, se torna un don transformador que aporta aspectos tremendamente positivos, aunque seguramente no de la forma que el "YO" desearía o esperaría.

Hay personajes conocidos en la historia de la humanidad que han aportado cosas muy positivas tras una vida de dificultades y obstáculos. Las calamidades y las tragedias, los momentos de dificultad, constituyen elementos clave en la forja del alma y de la preparación de la estructura del Ser para que pueda ser posible que se lleva a cabo la obra que cada uno debe desempeñar. Cuanto más trascendente es la labor que alguien va a realizar, mayor es el sacrificio que debe llevar a cabo. Pero para ello es necesario realizar el duro trabajo de pulir los niveles inferiores del Ser, las emociones y la mente, para que estén preparados para soportar la Fuerza y la Voluntad de lo Superior, sin que el individuo se vea sobrepasado y se le fundan los plomos o se desvíe y haga una mala interpretación y un mal uso de cuanto caiga en sus manos.

En profundidad, la Crueldad es el hecho misterioso que nos esculpe y nos prepara para la aceptación de la realidad y de la propia responsabilidad en la vida. Es la criba, el examen que selecciona de forma imparcial los que llegarán a realizar el camino, los que se quedarán a medias y los que ni siquiera empezarán o lo intentarán. Es un modo de supervivencia de la vida inherente a la existencia, un descarte de lo que no cumple los requisitos, no sirve o está anticuado para el momento presente. Podemos verlo en la naturaleza, generalmente los animales que no están acorde a los tiempos de la manada quedan atrás y mueren (sin importar edad, condición física o posibilidad de error).

De este modo, las situaciones que corrientemente vemos como crueles encierran en sí mismas un aprendizaje para todas aquellas personas implicadas y también para la sociedad. Debemos revisar qué relación tenemos con la agresividad ¿cómo reacciono antes situaciones de violencia o agresividad? ¿sé poner límites? ¿acepto que me los pongan? ¿soy invasiv@? ¿me invaden o me siento invadid@? También se puede reflexionar a cerca de qué mensaje se está transmitiendo a las generaciones siguientes en cuanto a la agresividad ¿qué hay que hacer cuando un@ siente enfado, rabia, ira, odio? ¿qué sentimos y opinamos con respecto a estas emociones? No olvidemos que se enseña no sólo con lo que se dice, sino principalmente con los hechos.

Existen muchos prejuicios a cerca de la agresividad en nuestra sociedad. Está mal visto enfadarse, sentir rabia, odiar. Sin embargo la gente se somete al consumismo que es sumamente agresivo generando grandes cantidades de injusticias y vulneraciones de los derechos humanos, sacrificando muchas vidas, destruyendo valores y el medio ambiente, etc. Se suele pasar por alto que todo lo que sentimos puede utilizarse en beneficio de todos. Si alguien está sintiendo agresividad o emociones negativas es bueno sentarse a hablar de ello, a meditarlo y mirar la fuente de esa herida. La represión no lleva más que al enquistamiento y al acrecentamiento de toda esa masa de energía acumulada, y así nos encontramos situaciones en las que el ser humano explota, se hace daño y daña a otros. Debemos ser capaces de mirar, observar sin juzgar y ver que todo eso es natural y que forma parte de nosotros. Como seres que tienen la capacidad de sentir emociones y de pensar, es normal que percibamos a esos niveles y nada de eso es bueno o malo, simplemente son funciones de las que dispone el ser humano y es responsabilidad nuestra hacer de ellas un buen uso. Como decía anteriormente, para hacer un buen uso es necesario trabajarse, sacar a la luz todo lo que guardamos en nuestro interior que no quisimos ver para entenderlo e integrarlo.

Y tras todo este proceso se ve como a la Luz de la Conciencia, se desvanecen las cadenas que yo misma me puse. No existe la injusticia, no hay crueldad, es la vida misma desarrollándose, puliendo y forjando al Ser... tan solo hay que estar dispuest@ a aceptar.

domingo, 1 de julio de 2018

Tocada por lo divino

En la oscuridad de sus ojos veo la luz de su mirada, calma, sosiego y profunda paz inundan mi alma.

Las Bendiciones de lo Alto derramándose en mi Ser, como una cascada de puro Amor y Gracia que me renueva y me devuelve a la vida. Un renacer en lo Eterno, atemporal e ingrávido, donde el pasado, el presente y el futuro son facetas de un mismo cristal, precioso y ligero por el que se filtra la luz y se proyecta la realidad. No es más que una ilusión, un sueño en esencia, donde participo y me abro a la experiencia de Ser y Manifestar lo sutil en la Materia. 

Soy la Divina Conciencia a través de los planos, la Luz que libera y disuelve la adversidad. La lanza que atraviesa el corazón del dragón, la flecha que acierta en la diana, el sonido que provoca el despertar...

La Luz que emana ahora mi pecho, ilumina el camino. Una nueva esperanza vive en mí, la confianza y la alegría en la perfección del Todo.


lunes, 28 de mayo de 2018

Morir en tu abrazo

Morir en tu abrazo, eso quisiera. Dejar de ser yo, disolver cualquier rastro de mí y ser barrida al infinito.

Morir en tu abrazo y ser por fin en el Uno, gozar del descanso y la plenitud eterna.

Morir en tu abrazo, en plena entrega del Ser. Desprendida y completamente enamorada (llena de Amor) de tu basta Grandeza, Generosidad y Magnificencia.

Morir en tu abrazo, que me cubra por completo y me inunde, devolviéndome a casa, el estado más puro del Ser.

Morir en tu abrazo... la Divina Presencia encarnada en la Tierra.