Después de poco más de un mes de intenso trabajo y muchos viajes en coche... ya estoy de nuevo por aquí. Tengo energía y ganas para emprender con fuerza una nueva etapa, pero primero toca sopesar.
Como ya expliqué en el post que escribí cuando volví del anterior viaje a Jerez, decidí participar en el primer grupo de Formación de Terapeutas en Terapia de Vidas Pasadas en Jerez de la Frontera. El trabajo que se lleva a cabo es muy profundo, no sólo aprendemos a ser terapeutas, también tratamos con nuestros propios dolores y acompañamos a nuestr@s compañer@s en su proceso. Por eso quiero dar las gracias a mis compañeros del Alma, una vez más. Porque sois fantástic@s, y es gracias al grupo que es posible realizar este trabajo tan delicado y a la vez tan profundo. Somos compañeros en las risas y en las lágrimas, en definitiva, en el trabajo de nuestra alma. Es importante aprender la técnica y ser un buen profesional, pero por encima de todo, lo mejor es ponerse en manos de alguien que además saber cuidar, aceptar y respetar tanto los dolores como los errores cometidos, y con vosotr@s me siento muy bien acompañada. Gracias de corazón.
De nuevo gracias a David, que con paciencia compartes con nosotros tu experiencia, conocimiento y sabiduría. Permaneces siempre en silencio, atento a nuestras necesidades, cuidando cada detalle para que todo salga como debe salir y nos apoyas amorosamente en la sanación de nuestras heridas. Nos miras y ves más allá de las apariencias, eres capaz de percibir el Ser que habita en nuestro interior deseando salir y expresarse sin miedo, y nos enseñas a reconocer eso mismo en los demás. A través de ti estoy aprendiendo a ver y a tratar a todos los seres de otra manera, dejando los juicios dualistas: bueno y malo, luz y oscuridad, bonito y feo... ahora puedo sentirlos a todos como iguales movidos por la necesidad de sentirse amados y con un mismo fin... ser felices.
Estos días han sido muy movidos. Y cuando digo muy movidos, me refiero al sentido amplio de la expresión. Ha sido un no parar. Pero lo más importante para mí ha sido resolver que toda experiencia tiene un aprendizaje exclusivo y específico para las personas implicadas. Me reafirmo en lo que vengo reflexionando, todo proceso tiene sus luces y sus sombras, sus noches y sus días... y cada parte tiene una utilidad para nosotros. La primera clave que he descubierto es no identificarse con una parte (día o noche, luz o sombra/oscuridad), asumir que ambas fases forman parte de un conjunto. No podemos ser sólo luz o sólo oscuridad, al igual que no existe el día sin la noche. La segunda, es ver que tanto la luz como la oscuridad nos aportan importantes aprendizajes que sin duda nos enriquecen. En el día, gracias a la luz, veo mis oscuridades y en la noche, gracias a la oscuridad, descubro mi propia luz. Con esto quiero decir que el propósito de la luz es iluminar lo que está oscuro, hacer consciente lo que aún es inconsciente, y el de la oscuridad es que nos demos cuenta de nuestras aptitudes y talentos, y en última instancia de que hagamos consciente que nuestra naturaleza original es lumínica.
Ahora, es tiempo de reflexión. Es momento de asentar lo aprendido y de reconciliar las dualidades. Siento balancearse dentro de mí las oscuridades mecidas por la luz. Tengo ganas de descansar mi mente por fin, de poder realizar por fin el plan que llevo maquinando desde hace unos años y que no encuentro forma de materializar. Será que mi proyecto es demasiado ambicioso, será que soy demasiado exigente... sé que estoy cerca y encontraré la forma :)
"Por
muy oscura que sea la noche, nada debo temer, pues veo la luz en mi
interior. Cuando se haya puesto el sol en el ocaso del Alma, confiaré en
la llegada del alba. Mirando hacia mi interior, aunque mi camino sea
incierto, seguiré la brújula. Atravesaré las oscuras sendas, me
enfrentaré a mis temores, a mis demonios y monstruos y cuando haya
acabado me daré cuenta de que no son míos, los hice míos... no hay
batalla, sólo creí que la había... Es tiempo de reflexión ¿Qué tiene que
ver todo eso conmigo? Y... entonces... ¡ahí está! La luz de la
esperanza vuelve a brillar en el horizonte... al alba."
A las Noches Oscuras del Alma
