Durante el trabajo en mi proceso personal y en el de cualquier persona que trabaje en serio, es habitual que surja el tema de la muerte, puesto que al ir resolviendo y esclareciendo pautas y patrones, hay partes de nosotr@s a las que debemos morir. Esto muchas veces puede hacer que nos hagamos preguntas a cerca del momento de nuestra muerte física, del desenlace de la actual encarnación y podemos llegar a plantearnos cosas tales como qué nos gustaría preparar para el día de nuestro funeral, cuales serían nuestras últimas voluntades...
Hoy me ha venido una pregunta a la mente, y me apetece compartirla...
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¿Cuando te vayas de aquí qué te vas a llevar?
Nada... Todo...
Nada, me voy a ir con lo puesto. No necesito llevarme nada para ir hacia adónde voy...
Todo... todo lo que he vivido, todo lo que he amado, todo lo que he experimentado con mis sentidos y los diferentes niveles de mi ser es parte de mi bagaje experiencial. Todo lo que soy, he sido y seré siempre va conmigo allá adónde esté, sea consciente o no. Aquello que no pueda llevarme o que no esté conmigo en todas partes, eso no soy yo... entonces, ¿para qué lo quiero?
Ni nada, ni todo... en relidad, no voy a ninguna parte... no hay un lugar al que ir. Todo está en este momento, aquí, ahora... y nos lo estamos perdiendo. Pasamos el tiempo pensando, divagando, proyectando... y no nos damos cuenta. Tenemos nuestra mente continuamente ocupada, hiperactiva, anulando y opacando el instante presente... y se pierde... No obstante, la muerte está aquí y se da a cada instante. Vivir el momento es morir al anterior, y así sucesivamente. Entonces, si muero a todo lo anterior ¿para qué me voy a llevar nada? Llevarse algo supone seguir agarrado o continuar arrastrando algo... ¿qué sentido tiene aferrarse si todo muere/cambia a cada instante? Si sigo arrastrando, es que verdaderamente no he muerto, no hay descanso, no hay paz.
Cuando morimos, ¿adónde vamos? Podemos conjeturar, divagar o, si lo tomamos en serio, meditar sobre ello... ¿Dónde está el cielo? ¿Dónde está el infierno? ¿A caso podríamos encontrarlos más allá de nuestra propia mente? ¿Podemos salir de la mente? ¿Es una mente propia o es colectiva? ¿Y si hubiera algo más allá de ella, qué sería?
Podríamos estar planteando preguntas eternamente, la cuestión es tener la experiencia... si tienes la expriencia, entonces... ya no hay duda.
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