Todavía no tengo claro lo que quiero, pero desde hace tiempo, tengo muy muy claro lo que no quiero en mi vida. Una de las cosas que no quiero son relaciones descompensadas, trabajar en contra de mi ética, dejar de bailar, callar lo que siento, vivir sin ser yo misma, abandonar la esperanza de que las cosas se pueden hacer de un modo mejor para todos... Aún así, utilizo todos los acontecimientos desagradables que me encuentro para encontrar un aprendizaje, procuro darle la vuelta hacia lo positivo.
Amenudo me encuentro con personas...
...que me subestiman, quizá sea para que aprenda a valorarme más
...que me dicen lo que debo hacer y cómo tengo que hacerlo, quizá sea para que aprenda a mantenerme en mí misma sin dejarme influenciar
...que me mienten, quizá sea para que aprenda la otra cara de la inocencia
...que me proponen hacer cosas que van en contra de la honestidad y el respeto, quizá sea para que aprenda el valor de la impecabilidad
...que me intentan robar mi energía, quizá sea para que aprenda a poner límites y a establecer mis verdaderas prioridades, dónde pongo mi energía?!
...que no me dejan hablar y cuando lo hacen no me escuchan! Quizá sea para que aprenda el valor de la palabra y el arte de la palabra justa
...que si no hago lo que quieren o esperan de mí desaparecen o se enfadan, quizá sea para que aprenda que vivir intentando complacer a los demás es condenarse a la esclavitud de hacerse responsable de la felicidad de los demás... y si desaparecen, quizá sea para que aprenda realmente quién vale la pena que esté en mi vida
...que se preocupan por mí cuando quieren algo, quizá sea para que aprenda que el ser humano se mueve por intereses y ahí estamos todos incluídos, detrás de todas las relaciones hay un interés aunque sea a nivel inconsciente
Supongo que todo esto os suena, ¿verdad?
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