jueves, 6 de noviembre de 2014

Es el tiempo de los falsos profetas

Ya aparece en el Antiguo Testamento: "se levantarán falsos profetas y engañarán a muchos". Y así nos encontramos. Estamos en una época en la que todos dicen poseer la Verdad y saber el camino que lleva a la felicidad y la realización del Ser. Y para muchos, resulta difícil distinguir quién y/o qué es el camino y adónde lleva. Mientrastanto, otros se aprovechan y se llenan los bolsillos a su costa o crean grupos sectarios de seguidores borreguitos en manos de un mistificado.

Hoy he dicidido escribir porque me abruma la cantidad de sandeces que hay publicadas por doquier sobre las terapias y, sobretodo, acerca de la espiritualidad. Sé que las personas que se dedican a la práctica espiritual verdadera no dicen nada al respecto porque no pierden su tiempo mirando qué hacen los demás, prefieren invertirlo en algo que valga la pena para todos los seres: crecer en conciencia, meditar...

Pero creo que todo tiene su tope y llega un momento en el que hay que decir basta. Estamos en un país en el que parece que todo vale. Se hacen verdaderas atrocidades en nombre de la Luz, pero como no se pueden ver con los ojos físicos, permanecemos ajenos. 

Hemos visto en consulta y en los cursos gente muy perjudicada por realizar prácticas sin saber bien dónde se estaban metiendo. Lo que es más común actualmente, son los cursos de Reiki. Hoy en día es muy fácil obtener el título de Maestría, puesto que el nivel de exigencia (en general) es 0. Hay gente que sufrió percances durante la iniciación porque se colaron seres, o después de la iniciación porque no le cerraron bien el canal ni le enseñaron a protegerse. También nos han llegado casos de personas que han sido trabajadas por su propi@ Maestr@, a fin de que no dejara de acudir en su ayuda, de que continuara siendo dependiente o para dañarle por pensar de forma distinta. ¿Eso es tener nivel de Maestría?

Otra cosa que está muy de moda son los Registros Akáshicos. He buscado información a cerca de esta técnica, incluso he hablado con personas que se dedican. La única conclusión a la que he llegado es que se conecta con seres desconocidos que no se sabe del todo qué son en realidad y se les permite entrar en el campo vibratorio propio para que puedan hablar a través de la persona que en teoría hace de canal. A eso ahora le llaman canalizar. Se enseña a las personas a abrir canales de comunicación para interactuar con otro tipo de seres y energías. Los resultados son que, en muchos casos, la gente se olvida de cerrar el canal con lo cual las entidades entran y salen como Pedro por su casa, muchas se quedan adosadas, el ir y venir de seres atrae a otros, las personas confunden maestros y guías con cualquier cosa que les hable o es transmita mensajes, usar esta técnica les invita a vivir pendientes de lo que los seres les digan y a creérselo, crea falta de atención en el presente, engorda egos (veo, canalizo...). Si hacemos protecciones y damos consentimiento a las entidades para que entren, ¡¡¡la protección no sirve de nada!!!En las tradiciones la canalización era ser capaz de permitir que se expresará la parte más elevada (Divina) a través del sacerdote o sacerdotisa.Como podréis comprobar, nada que ver...

Sabemos de primera mano que hay gente que se dedica a trabajar en grupo y en sus talleres permiten la colocación de implantes en los participantes, es más, les incitan a dar su consentimiento diciéndoles que eso les va a sanar. Además, les instan a querer tener contactos con seres de otras dimensiones, aún sin saber ni conocer con qué se van a encontrar. El resultado es que día tras día van perdiendo su poder personal, su energía y se van sintiendo cada vez más insegur@s y desorientad@s.

También hemos visto casos de autoiniciaciones y de prácticas espirituales autodidactas que han desembocado en pérdidas de partes del alma en diferentes mundos y dimensiones. Con esto , lo único que se consigue es quedarse colgado en otras realidades, como un zombie o un enfermo mental. 

Precisamente para eso se requiere un instructor espiritual, para que nos ayude a realizar un entrenamiento eficaz, para aprender a hacer buenas protecciones y para que nos guíe en el desenvolvimiento espiritual. Los viajes internos, el trabajo con seres, la videncia, la elaboración de amuletos y rituales, son sólo una pequeña parte de lo que comprende el trabajo espiritual. No os conforméis con frases bonitas que dicen que dijo alguien hace tiempo. Es necesario entregarse y adentrarse, trabajar internamente, descubrir nuestros dolores y sanar nuestras heridas. Recolectar pequeñas partes de todas las tradiciones y hacer un cóctel es signo de ignorancia, en el budismo se les llama bebedores de posos. Cada tradición es una metodología que tiene sentido si se mira en su conjunto, extraer partes y pretender comprenderlas es como si un aprendiz de médico cirujano, para aprender a operar, leyera unas cuantas páginas de diferentes partes de un libro, hiciera su propia interpretación y se pusiera manos a la obra. ¡Qué peligro! ¿Verdad?

Ahora también le ha llegado el turno al Zen. Ambientadores Zen, pinturas para el hogar Zen, masajes Zen, música Zen, Terapia "Toque Zen"... sinceramente, no soy la más indicada para hablar del Zen, pero sí debo decir que me indigna hasta qué punto llega a deformarse y desvirtuarse lo que realmente significa, y lamentablemente pasa con muchas otras cosas. El Zen es una rama del budismo en la que la práctica de la meditación Zazen es indispensable y requiere dedicación y constancia. Alguien que realmente practica el Zen jamás prometerá arreglar personas en 5 minutos, pues la responsabilidad de la salud es de cada uno y el trabajo de sanación es individual. No se trata de sanar a nadie. Sinó me creeis contactad directamente con un Bodhisatva o, mejor aún, con un verdadero Maestro Zen.

En conclusión:
Para hacer las cosas bien, hay que tener entrenamiento supervisado por alguien que realmente sepa lo que está haciendo. No os quedéis sólo con apariencias deslumbrantes de personas que pueden ver a otros seres y hacer que hablena través de ellas. Adentrarse en el mundo espiritual conlleva una responsabilidad creciente a medida que se va adquiriendo conciencia. No es ir adquiriendo superpoderes que me hagan especial y diferente a los demás, se trata de emprender el viaje de vuelta a casa que nos lleva a la Unidad con todas las cosas, a la Realización del Ser, al Despertar.

Feliz día :)

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